Desde tiempos inmemoriales, los humanos han buscado la compañía de otras criaturas, pero un estudio liderado por la Universidad de Oxford sugiere que esa inclinación no nació con nosotros: es una herencia compartida con nuestros parientes primates. Al analizar 427 casos de interacción social entre 88 especies de primates y 127 especies asociadas, los investigadores encontraron que el juego, el acicalamiento y el cuidado entre especies distintas son conductas extendidas en la naturaleza, no anomalías. Lo que llamamos 'vínculo con las mascotas' podría ser, en realidad, la expresión moderna de un