Cojo un teléfono y llamo a nuestro compadre Elon Musk
Con más de doce millones de votos, Abelardo De La Espriella asume la presidencia de Colombia cargando una promesa que trasciende la política ordinaria: que ninguna montaña ni selva debería ser razón suficiente para que un colombiano quede excluido del mundo digital. Su apuesta central es una alianza con SpaceX y Elon Musk para tejer desde el espacio una red satelital que llegue donde los cables nunca han llegado. En el fondo, su propuesta plantea una pregunta antigua con herramientas nuevas: ¿puede el Estado cumplir su deuda con los más alejados sin construirlo todo por sí mismo?
- Millones de colombianos en zonas rurales viven atrapados en un aislamiento digital que limita su acceso a educación, empleo y movilidad económica, una brecha que ningún gobierno anterior ha logrado cerrar del todo.
- De La Espriella irrumpe con una solución que evita la lentitud de la infraestructura terrestre: conectar el país desde el espacio mediante Starlink, el servicio satelital de SpaceX, capaz de alcanzar territorios montañosos y selváticos inaccesibles para la fibra óptica.
- El presidente electo ha prometido desplegar una 'alfombra roja' regulatoria y jurídica para atraer a empresas tecnológicas globales como Tesla, apostando a que los incentivos privados pueden acelerar lo que el presupuesto público no alcanza a financiar solo.
- La propuesta ya genera expectativa y escepticismo en igual medida: la escala del proyecto —descrita como la red rural más extensa del planeta— no tiene precedente en Colombia, y su éxito dependerá de que las negociaciones con Musk se traduzcan en compromisos concretos y no solo en declaraciones de campaña.
Abelardo De La Espriella ganó la presidencia de Colombia el 21 de junio de 2026 con una mayoría aplastante, abriendo paso a una agenda tecnológica que podría cambiar la relación de millones de colombianos con la información y la economía digital.
Desde la campaña, De La Espriella sostuvo una convicción clara: la integración nacional no puede depender únicamente de carreteras y cables terrestres. En una transmisión en vivo con el creador de contenido Westcol en Barranquilla, explicó con tono directo que el acceso a internet es tan esencial como cualquier otra infraestructura pública, y que sin él las comunidades rurales permanecen atrapadas en ciclos de aislamiento. Su solución fue igualmente directa: llamar a Elon Musk y pedirle que llevara conectividad satelital a Colombia.
El eje del plan es una alianza estratégica con SpaceX y su servicio Starlink. A diferencia de la fibra óptica, que exige infraestructura terrestre costosa e inviable en geografías complejas, los satélites pueden cubrir cualquier punto del territorio nacional. De La Espriella ha descrito el proyecto como la red de conexión rural más extensa del planeta, y ha presentado a Musk no solo como un socio comercial sino como un aliado en la lucha contra la pobreza, con experiencia probada conectando poblaciones remotas en otros continentes.
Más allá de Starlink, el presidente electo prometió condiciones favorables —seguridad jurídica, facilidades regulatorias— para atraer a empresas como Tesla, bajo una lógica transaccional orientada al bien público: certidumbre a cambio de cobertura nacional. Su visión rechaza que el Estado deba proveer estos servicios directamente; propone en cambio que gobierne como gestor capaz de negociar proyectos de gran escala con actores privados globales. Lo que resta es saber si esa teoría puede convertirse en realidad operativa.
Abelardo De La Espriella ganó la presidencia de Colombia el domingo 21 de junio de 2026 con más de 12,9 millones de votos, representando el 99,9 por ciento de las mesas escrutadas. Su victoria abre la puerta a una transformación tecnológica que podría reconfigurar cómo millones de colombianos acceden a la información y las oportunidades económicas.
Durante su campaña, De La Espriella ha sido claro sobre una convicción central: que la verdadera integración nacional no puede construirse solo con carreteras y cables terrestres. En una conversación transmitida en vivo con el creador de contenido Westcol en Barranquilla, el entonces candidato fue directo al explicar su visión. El acceso a internet, sostuvo, es tan fundamental como cualquier otra infraestructura pública. Sin él, las comunidades rurales quedan atrapadas en ciclos de aislamiento que limitan la educación, el trabajo y la movilidad económica. Su solución, expresada con un tono informal que resonó con la audiencia, fue igualmente directa: contactar a Elon Musk y pedirle que trajera conectividad satelital a Colombia.
El plan concreto gira alrededor de una alianza estratégica con SpaceX y su servicio Starlink. A diferencia de la fibra óptica o el cableado tradicional, que requieren infraestructura terrestre costosa y a menudo imposible de desplegar en terrenos montañosos o selvático, los satélites pueden enviar señal desde el espacio a cualquier punto del territorio nacional. De La Espriella ha descrito esto como la creación de la red de conexión rural más extensa del planeta, un proyecto de escala sin precedentes para un país con la geografía compleja de Colombia. En sus comunicaciones públicas, ha presentado a Musk no solo como un empresario sino como un aliado ideológico en la lucha contra la pobreza, alguien cuya experiencia conectando poblaciones remotas en otros continentes lo convierte en el socio ideal.
Pero la estrategia va más allá de simplemente negociar con una empresa extranjera. De La Espriella ha prometido desplegar lo que ha llamado una "alfombra roja" para la inversión tecnológica global. El gobierno ofrecerá garantías de seguridad jurídica y facilidades regulatorias a empresas como Tesla, con la expectativa de que a cambio estas compañías contribuyan activamente a cerrar las brechas digitales del país. En sus propias palabras, la lógica es transaccional pero orientada al bien público: ofrecer certidumbre y condiciones favorables a cambio de que los inversionistas prioricen la cobertura nacional.
Esta visión refleja una apuesta sobre qué puede lograr la gestión pública cuando se alinea con los incentivos del sector privado. De La Espriella rechaza la idea de que la solución dependa únicamente de presupuestos gubernamentales. En su lugar, propone que los gobernantes actúen como gestores capaces de atraer y negociar proyectos de gran envergadura que beneficien a la población. La conectividad satelital, bajo esta lógica, no es un servicio que el Estado debe proveer directamente sino un objetivo que el Estado debe facilitar mediante asociaciones estratégicas con actores privados globales. Lo que viene ahora es ver si esa teoría puede convertirse en realidad operativa.
Citas Notables
La verdadera integración del país requiere que todas las comunidades, sin importar qué tan lejos estén de las ciudades principales, tengan acceso a la red— Abelardo De La Espriella
Elon Musk ha sido líder mundial combatiendo la pobreza, conectando a la gente en línea en cualquier rincón del mundo— Abelardo De La Espriella
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué insiste tanto De La Espriella en la conectividad satelital en lugar de simplemente invertir en infraestructura terrestre tradicional?
Porque la geografía de Colombia hace que los cables sean casi imposibles en muchos lugares. Las montañas, la selva, los ríos. Un satélite no necesita carreteras ni derechos de paso. Llega donde los cables nunca llegarán.
Pero Starlink ya opera en otros países. ¿Qué hace que Colombia sea diferente?
La escala y el compromiso político. De La Espriella está ofreciendo no solo acceso al mercado sino una asociación donde el gobierno activamente facilita la expansión. Es una apuesta de que si das las condiciones correctas, el sector privado hará el trabajo que el Estado no puede hacer solo.
¿Y qué gana Elon Musk de esto? ¿Por qué debería priorizar Colombia?
Mercado, influencia geopolítica, y la narrativa de que está resolviendo pobreza global. De La Espriella lo entiende. Por eso lo llama "compadre" y lo presenta como un aliado ideológico, no solo como un contratista.
¿Hay riesgo en depender tanto de una empresa privada extranjera para algo tan crítico como internet?
Claro. Si Starlink decide cambiar precios, retirar servicio o priorizar otros mercados, Colombia queda vulnerable. Pero De La Espriella parece creer que tener algo imperfecto es mejor que no tener nada.
¿Cuál es el verdadero cambio que esto traería a la vida cotidiana de alguien en una zona rural aislada?
Educación en línea, acceso a mercados, telemedicina, trabajo remoto. Básicamente, la posibilidad de no estar condenado a las oportunidades limitadas de tu pueblo. Es una apuesta sobre si la conectividad es realmente transformadora.