Espectaculares nubes mammatus adornan el cielo de Matanzas

El cielo cubano ofrece espectáculos naturales de gran belleza
Delgado Manzor documentó nuevamente un fenómeno atmosférico raro sobre Matanzas que despertó interés entre especialistas y aficionados.

Sobre la ciudad de Matanzas, el cielo desplegó esta semana una de sus formas más antiguas y silenciosas: bolsas de aire frío colgando bajo nubes de tormenta, como si el firmamento recordara que la belleza y la advertencia a menudo comparten la misma forma. El meteorólogo Henry Delgado Manzor fotografió las llamadas nubes mammatus y las devolvió al lenguaje común, recordándonos que los fenómenos más inquietantes suelen anunciar no el peligro que se acerca, sino el que ya ha comenzado a retirarse. En la temporada de tormentas del Caribe, el cielo no solo trae lluvia: a veces ofrece también una lección de humildad ante la escala de lo atmosférico.

  • Decenas de protuberancias redondeadas y de tonalidades azuladas y rosadas irrumpieron en el horizonte matancero, generando asombro e inquietud entre quienes las observaron por primera vez.
  • La imagen capturada por Delgado Manzor se viralizó en redes sociales, acompañada de preguntas sobre si el fenómeno anunciaba tornados u otros peligros inminentes.
  • Los especialistas aclaran que las mammatus no generan tornados; al contrario, suelen señalar que la fase más intensa de la tormenta ya ha pasado o se aleja.
  • Sin embargo, las fuertes corrientes ascendentes y descendentes asociadas a estas nubes representan un riesgo real de turbulencias severas para la aviación, que debe monitorearse con atención.
  • El verano cubano, entre mayo y octubre, es la ventana más propicia para estos espectáculos atmosféricos, convirtiendo el cielo de la isla en un escenario de fenómenos tan raros como documentables.

El cielo de Matanzas amaneció esta semana con una imagen poco habitual: decenas de bolsas redondeadas colgaban bajo una capa de nubes, teñidas de azul y rosa, transformando el horizonte en algo entre lo inquietante y lo sublime. El meteorólogo Henry Delgado Manzor capturó el momento en fotografía y lo compartió en redes sociales con una explicación para sus seguidores.

Las formaciones corresponden a las llamadas nubes mammatus, cuyo nombre proviene del latín mamma —mama o ubre— por su forma característica de lóbulos suspendidos. No son un tipo de nube independiente, sino que se desarrollan en la base de grandes cumulonimbos cuando masas de aire frío descienden y contactan con aire más cálido e inestable, algo habitual durante la temporada de tormentas estivales.

A pesar de su aspecto amenazante, los expertos son enfáticos: las mammatus no provocan tornados ni representan peligro directo. Su aparición suele indicar, de hecho, que lo peor de la tormenta ya ha pasado. Donde sí exigen precaución es en la aviación, pues las corrientes asociadas pueden generar turbulencias severas que pilotos y controladores aéreos deben vigilar de cerca.

Este no es el primer fenómeno singular que Delgado Manzor documenta sobre Matanzas. En 2022 registró un agujero fallstreak y en 2025 capturó un episodio de iridiscencia, convirtiendo el cielo provincial en un archivo vivo de rarezas atmosféricas. El verano cubano, con su intensa actividad tormentosa entre mayo y octubre, sigue siendo el escenario más fértil para estos espectáculos naturales.

El cielo sobre Matanzas se llenó esta semana de una formación nubosa tan extraña como hermosa: decenas de protuberancias redondeadas colgaban bajo una capa de nubes, iluminadas por tonalidades azuladas y rosadas que transformaron el horizonte en un paisaje poco habitual. El meteorólogo Henry Delgado Manzor capturó el fenómeno en una fotografía que compartió en redes sociales, acompañada de una explicación sobre lo que sus seguidores estaban viendo.

Delgado Manzor identificó las formaciones como nubes mammatus, cuyo nombre proviene del latín mamma, que significa mama o ubre. La denominación es directa: estas nubes tienen exactamente ese aspecto, como bolsas o lóbulos colgantes suspendidos en el aire. También se las conoce como nubes mastodónticas, aunque técnicamente no constituyen un tipo de nube independiente. En cambio, se forman en la parte inferior de grandes nubes de tormenta, particularmente los cumulonimbos, cuando masas de aire frío descienden y entran en contacto con aire más cálido e inestable.

Aunque su apariencia puede resultar inquietante para quien las observa por primera vez, los especialistas son claros en un punto: las mammatus no provocan tornados ni representan un peligro directo. De hecho, suelen indicar lo opuesto. Cuando aparecen, generalmente significa que la fase más intensa de una tormenta ya ha pasado o está comenzando a alejarse. Lo que sí merece atención es su relevancia para la aviación. Las corrientes ascendentes y descendentes asociadas a estas formaciones pueden ser lo suficientemente fuertes como para generar turbulencias severas, algo que los pilotos y controladores aéreos monitorean con cuidado.

Este no es el primer fenómeno atmosférico inusual que Delgado Manzor ha documentado sobre Matanzas. En mayo de 2022 registró un agujero fallstreak en el cielo provincial, y en julio de 2025 capturó un episodio de iridiscencia que también despertó el interés de aficionados a la meteorología. Su trabajo ha convertido al cielo matancero en un laboratorio natural de fenómenos poco comunes.

El verano es la época más favorable para observar estas formaciones en Cuba. Entre mayo y octubre, cuando la actividad tormentosa aumenta significativamente, las condiciones atmosféricas favorecen el desarrollo de los grandes cumulonimbos que dan origen a las mammatus. Durante estos meses, el cielo cubano no solo trae las lluvias y tormentas esperadas de la temporada, sino también espectáculos naturales de gran belleza que capturan la atención tanto de especialistas como de simples observadores del cielo.

Su curioso nombre proviene del latín mamma, que significa mama o ubre, debido a su inconfundible forma de bolsas o lóbulos colgantes
— Henry Delgado Manzor, meteorólogo
Las mammatus no provocan tornados ni representan un peligro por sí mismas, sino que indican que la fase más intensa de la tormenta ya ha pasado o comienza a alejarse
— Especialistas en meteorología
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Inventor

¿Por qué un meteorólogo se toma el tiempo de fotografiar y explicar algo que, según dices, no es peligroso?

Model

Porque la belleza y la rareza van juntas. Estas formaciones son visibles quizá una o dos veces al año en un lugar dado. Documentarlas es una forma de compartir el asombro, de recordarle a la gente que el cielo es un lugar dinámico y complejo.

Inventor

Mencionaste que no son peligrosas, pero que sí importan para los aviones. ¿Eso no es contradictorio?

Model

No exactamente. Las nubes en sí no son el peligro. Lo que importa es lo que sucede dentro y alrededor de ellas: esas corrientes de aire violentas que pueden sacudir un avión. Las mammatus son una señal visible de esa turbulencia potencial.

Inventor

¿Cuándo fue la última vez que alguien vio algo así en Matanzas antes de esta semana?

Model

No hay un registro claro de eso. Lo que sí sabemos es que Delgado Manzor ha documentado otros fenómenos raros allí: un agujero en las nubes hace unos años, iridiscencia hace poco. Parece que Matanzas tiene cielo interesante.

Inventor

¿Significa algo que aparezcan en verano y no en invierno?

Model

Sí. El verano es cuando hay más energía en la atmósfera, más aire cálido, más inestabilidad. Los cumulonimbos gigantes que necesitan para formarse solo crecen cuando hay suficiente combustible atmosférico. El invierno es demasiado tranquilo.

Inventor

Si la tormenta ya pasó cuando ves las mammatus, ¿por qué la gente se asusta?

Model

Porque no saben eso. Lo que ven es algo que parece salido de una película de ciencia ficción. El instinto dice: esto se ve mal. Pero la realidad es más tranquilizadora de lo que parece.

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