España ha alcanzado un hito económico y humano al superar el millón de profesionales en tecnología digital, pero el verdadero desafío no reside en el número, sino en la naturaleza de lo que falta. La aceleración tecnológica ha creado una brecha entre lo que las empresas necesitan —expertos en inteligencia artificial, ciberseguridad y datos— y lo que el mercado laboral puede ofrecer, una tensión que amenaza con costar miles de millones anuales. En este momento, España no enfrenta una escasez de talento en sentido amplio, sino la paradoja más moderna del progreso: crecer rápido y, aun así, no po