Cuando una nación alza una copa, el mundo no solo celebra los goles sino también interroga los gestos que los acompañaron. España regresó a Madrid el 22 de julio de 2026 como campeona del mundo, y mientras Cibeles se preparaba para ser el altar de la fiesta, el centrocampista Gavi tomó la palabra para defender a Ángel Paredes de las críticas surgidas por su comportamiento en la final. En el fútbol, como en tantas esferas humanas, la victoria rara vez llega sin preguntas sobre el precio que se pagó por ella.