Cada verano, España repite un ritual que mezcla tragedia y olvido: los montes arden, los helicópteros sobrevuelan las llamas y los titulares duran lo que dura el humo. En 2026, con 1.164 incendios registrados hasta julio —más del doble de la media histórica— y trece muertos en Almería, el país se enfrenta no solo a un problema climático, sino a una elección colectiva: seguir financiando la espectacularidad de la extinción o invertir en la silenciosa y políticamente ingrata tarea de la prevención. Los expertos llevan años señalando que los bosques españoles, abandonados y cubiertos de maleza, s
España apuesta por la extinción mientras ignora la prevención forestal que podría evitar megaincendios
El incendio de Los Gallardos en Almería causó 13 muertes y quemó 7.000 hectáreas, convirtiéndose en la temporada más trágica del siglo en incendios forestales españoles.