Las personas inmunizadas actúan como un escudo que impide la propagación
Cada invierno, el frío convoca a los virus como si fueran huéspedes inevitables, pero el invierno de 2026 en Chile ha traído cifras que superan lo visto antes: el 53% de positividad respiratoria registrado entre el 7 y el 13 de junio marca el pico más alto del año, con la influenza A recayendo con especial fuerza sobre niños y adolescentes. Las autoridades sanitarias despliegan vacunatorios en plazas y espacios públicos, recordándonos que la inmunidad no es solo un acto individual sino un tejido colectivo que protege a quienes no pueden protegerse solos. El invierno apenas comienza, y la distancia entre lo que se ha hecho y lo que aún falta por hacer define el horizonte de las próximas semanas.
- La positividad viral saltó de 48,4% a 53% en solo siete días, marcando el nivel más alto registrado en 2026 y encendiendo las alarmas del sistema de salud.
- Niños y adolescentes cargan el peso más visible de esta ola, mientras la influenza A circula sin encontrar suficiente resistencia inmunológica en la población.
- El Colegio Médico advierte que, pese a mejoras generales, los grupos de riesgo siguen con cobertura insuficiente justo cuando el invierno —el período de mayor propagación viral— acaba de comenzar.
- Las autoridades instalan vacunatorios en la Plaza de Armas y habilitan un buscador en línea para eliminar barreras, apostando por llevar la vacuna a donde está la gente y no al revés.
- Expertos subrayan que cada persona inmunizada actúa como un escudo comunitario, convirtiendo la decisión individual de vacunarse en un acto de protección colectiva.
El Ministerio de Salud publicó esta semana su reporte de la campaña de vacunación de invierno 2026 con una cifra que concentra la atención: durante la semana epidemiológica 23, entre el 7 y el 13 de junio, la positividad de muestras respiratorias alcanzó el 53%, el nivel más alto del año. Solo la semana anterior había marcado 48,4%, lo que significa que la circulación viral escaló casi cinco puntos en apenas siete días. La influenza A es el virus dominante, y son los niños y adolescentes quienes enfrentan el impacto más directo de esta ola.
Frente a estos números, las autoridades optaron por salir al encuentro de la ciudadanía. El fin de semana previo al Día del Padre, cuando el centro de Santiago se llena de compradores, la Dirección de Salud de la Municipalidad instaló un puesto de vacunación en la Plaza de Armas. La seremi de Salud de la Región Metropolitana, Pía Venegas, explicó la lógica detrás de la estrategia: estar en terreno, donde la gente ya está, y recordar que la vacuna debe renovarse cada año porque el virus muta y cambia su capacidad de propagación.
Los expertos sitúan el fenómeno en su contexto: el aumento de enfermedades respiratorias en invierno es predecible, resultado del frío, los espacios cerrados y la mayor proximidad entre personas. El doctor Alexis Kalergis, del Instituto Milenio en Inmunología e Inmunoterapia, destacó que la vacuna no solo protege a quien la recibe, sino que convierte a esa persona en un escudo que dificulta la propagación hacia quienes la rodean.
Sin embargo, el Colegio Médico no comparte el optimismo. Su presidenta, la doctora Anamaria Arriagada, reconoció avances en cobertura general pero advirtió sobre un déficit importante en los grupos de riesgo, justo cuando el invierno —el período más crítico— acaba de comenzar. El Ministerio habilitó un buscador en línea para localizar vacunatorios con atención de fin de semana, intentando reducir una de las barreras más frecuentes. Las próximas semanas dirán si estas medidas logran doblar la curva antes de que el pico se profundice.
El Ministerio de Salud entregó esta semana su reporte sobre la campaña de vacunación de invierno 2026, y los números que acompañan el documento pintan un cuadro de creciente preocupación. Durante la semana epidemiológica 23, que abarcó del 7 al 13 de junio, el análisis de muestras respiratorias mostró una positividad del 53%, la cifra más alta registrada en lo que va del año. La semana anterior había marcado 48,4%, de modo que en solo siete días la circulación viral saltó casi cinco puntos porcentuales hacia arriba.
La influenza A sigue siendo el virus dominante en circulación, y quienes cargan el peso más visible de esta ola son los niños y adolescentes. Frente a estos números, las autoridades sanitarias han comenzado a desplegar una estrategia más agresiva de inmunización. El fin de semana pasado, justo antes del Día del Padre cuando el centro de Santiago se llena de compradores, la Dirección de Salud de la Municipalidad instaló un puesto de vacunación en la Plaza de Armas para alcanzar a grupos considerados estratégicos. Pía Venegas, seremi de Salud de la Región Metropolitana, explicó el razonamiento detrás de esta táctica: "Como autoridad sanitaria, estamos haciendo todos los esfuerzos para llegar a todos lados. Este es un ejemplo claro de que queremos estar en terreno. A veces uno dice ¿Por qué me tengo que vacunar todos los años? Es porque la capacidad, la rotación del virus, cambia cada año".
Los expertos ofrecen una perspectiva que contextualiza lo que está ocurriendo. El aumento en la circulación de virus respiratorios no es sorpresa: es el resultado predecible de factores estacionales. Las temperaturas bajas, el tiempo que la gente pasa en espacios cerrados, la mayor proximidad entre personas durante los meses fríos, todo esto crea las condiciones perfectas para que los patógenos se propaguen. El doctor Alexis Kalergis, director del Instituto Milenio en Inmunología e Imunoterapia y académico de la Universidad Católica, subraya que el valor de la vacunación va más allá de proteger al individuo que se la aplica. "Los virus respiratorios en general se presentan secuencialmente y algunos predominan en ciertos meses de invierno. La vacuna no solo ejerce su efecto directamente en las personas que la reciben, sino también en su entorno, ya que las personas inmunizadas actúan como un escudo que impide la propagación de patógenos".
Pero no todos ven con optimismo el panorama actual. El Colegio Médico expresó su inquietud respecto a los datos del último reporte. Si bien reconoce que la cobertura nacional de vacunación ha mejorado, advierte que existe un déficit importante en los grupos de riesgo. La presidenta de la organización, doctora Anamaria Arriagada, fue directa: "Son de preocupación porque ya vimos cómo esta semana 23 ha aumentado la circulación. Esta semana empieza el invierno, aún estamos bajos en la vacunación".
El Ministerio de Salud ha puesto a disposición del público un buscador en línea para que las personas encuentren el vacunatorio más cercano que atienda durante los fines de semana, intentando remover una de las barreras tradicionales para la inmunización. Con el invierno apenas comenzando y la positividad viral ya en su máximo histórico del año, las próximas semanas serán críticas para determinar si estas medidas logran frenar la tendencia al alza.
Citas Notables
La vacuna no solo ejerce su efecto directamente en las personas que la reciben, sino también en su entorno, ya que las personas inmunizadas actúan como un escudo que impide la propagación de patógenos— Dr. Alexis Kalergis, director del Instituto Milenio en Inmunología e Imunoterapia
Son de preocupación porque ya vimos cómo esta semana 23 ha aumentado la circulación. Esta semana empieza el invierno, aún estamos bajos en la vacunación— Dra. Anamaria Arriagada, presidenta del Colegio Médico
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué el 53% de positividad es tan preocupante si la gente sigue yendo a sus actividades normales?
Porque ese número refleja que de cada dos personas que se hacen un test respiratorio, una da positivo. No es solo un dato abstracto: significa que el virus está circulando intensamente, y los niños y adolescentes son quienes más lo están padeciendo ahora mismo.
¿Entonces la vacuna es la solución?
Es parte de la solución, pero no la única. Lo que dicen los expertos es que una persona vacunada actúa como barrera. Si suficientes personas están inmunizadas, el virus tiene menos oportunidades de saltar de una persona a otra. Es un efecto colectivo, no solo individual.
¿Por qué el Colegio Médico dice que aún estamos bajos en vacunación si ya ha aumentado la cobertura nacional?
Porque hay una diferencia entre el promedio nacional y lo que ocurre en los grupos que más necesitan protección. Los adultos mayores, las personas con enfermedades crónicas, los inmunodeprimidos: esos grupos específicos tienen tasas de vacunación más bajas de lo que deberían.
¿Qué tiene que ver el Día del Padre con instalar un vacunatorio en la Plaza de Armas?
Es estrategia pura. Saben que ese fin de semana el centro de Santiago se llena de gente comprando. En lugar de esperar a que la gente vaya al consultorio, llevan la vacuna a donde ya está la gente. Es intentar eliminar la fricción.
¿Esto va a empeorar antes de mejorar?
Probablemente sí. Recién comienza el invierno, que es cuando estos virus se propagan más. Las próximas dos o tres semanas dirán si las medidas de vacunación logran frenar la curva o si seguimos subiendo.