Queremos cambiarle un poco el concepto a las conexiones clandestinas
En la provincia de Entre Ríos, la distribuidora eléctrica Enersa atraviesa un momento de transformación deliberada: amplía su infraestructura hacia zonas de alta demanda, incorpora tecnologías de almacenamiento y energía solar, y repiensa su vínculo con los sectores más vulnerables a través de la regularización de conexiones. Bajo la conducción de Uriel Brupbacher, la empresa que abastece al 70% de la provincia no solo busca sostener la calidad del servicio, sino redefinir qué significa distribuir energía en un territorio que crece y cambia.
- Zonas críticas como Viale, Federación y Oro Verde presionan a la red eléctrica durante los picos de consumo, exigiendo respuestas urgentes antes de que el sistema ceda.
- La empresa apuesta por soluciones innovadoras: una línea desde Crespo hacia Viale ya está licitada, mientras que en Federación se exploran baterías de almacenamiento para evitar obras costosas.
- Doce nuevos parques solares fotovoltaicos están proyectados para antes de fin de año, sumándose a los tres ya operativos, en una apuesta concreta por las energías renovables.
- El programa de regularización de conexiones clandestinas en Paraná recuperó más de 1.200 usuarios con un enfoque social, y ninguno de los primeros regularizados ha abandonado el sistema.
- La factura digital avanza lentamente —apenas el 10% del total— pero Enersa la impulsa con sorteos de termotanques solares, reconociendo que el cambio es tanto cultural como tecnológico.
Uriel Brupbacher, presidente de Enersa, expuso ante las cámaras de Elonce el estado y la visión de la distribuidora eléctrica que atiende al 70% de Entre Ríos. La empresa responde a reclamos en menos de veinte minutos, un estándar que la ubica entre las mejores del país, pero la demanda creciente obliga a actuar con anticipación en zonas que ya muestran señales de saturación.
Viale, Oro Verde y Federación son consideradas críticas en los meses de mayor consumo. Para Viale, ya está licitada una línea desde Crespo con una estación transformadora digital; la firma del acta de inicio estaba prevista para el 7 de junio, aniversario de la ciudad. En Federación, en cambio, se evalúa incorporar sistemas de almacenamiento con baterías —tecnología en expansión en Argentina— como alternativa a construir una nueva estación transformadora.
En materia de energías renovables, Enersa opera tres parques solares fotovoltaicos y proyecta instalar doce más antes de fin de año. Además, trabaja con el Consejo Federal de Inversiones para financiar emprendimientos privados de generación solar, aprovechando una reglamentación provincial que permite compensar energía producida en un lugar distinto al de consumo.
La modernización también alcanza la relación con los usuarios. La factura digital cubre ya el 10% de las emisiones, impulsada con sorteos de termotanques solares. Y el programa de regularización de conexiones clandestinas —que combina técnicos con trabajadores sociales recorriendo barrios— recuperó más de 1.200 conexiones en Paraná, con una tasa de permanencia del 100% entre los primeros regularizados. Enersa también detectó instalaciones eléctricas obsoletas en clubes deportivos y amplió su programa para modernizarlas, extendiendo su compromiso más allá del suministro básico.
Uriel Brupbacher, presidente de Enersa, se sentó frente a las cámaras del programa GPS de Elonce para hablar de lo que ocupa a la distribuidora eléctrica provincial: cómo mantener un servicio confiable para el 70 por ciento de Entre Ríos mientras se moderniza la red y se apuesta por energías limpias. La conversación reveló una empresa en movimiento, con obras en marcha, baterías en prueba y un programa de regularización que ya ha recuperado más de mil conexiones clandestinas en Paraná.
La calidad del suministro es, según Brupbacher, el norte de la gestión. Enersa responde a reclamos en menos de veinte minutos, un estándar que la posiciona entre las mejores distribuidoras del país. Pero la provincia crece, la demanda sube, y hay zonas que piden atención urgente. Viale, Oro Verde y Federación son consideradas críticas durante los meses de mayor consumo. Para Viale, la solución ya está licitada: una línea que conectará desde Crespo hasta la ciudad, con una estación transformadora digital que potenciará el servicio en toda la zona. La firma del acta de inicio está prevista para el 7 de junio, día del aniversario de Viale. En Federación, la empresa explora una ruta distinta: incorporar sistemas de almacenamiento energético mediante baterías, una tecnología que comienza a expandirse en Argentina. Esta alternativa permitiría posponer la construcción de una nueva estación transformadora mientras se fortalece la red con soluciones innovadoras.
El impulso a las energías renovables es otro eje central. Enersa ya tiene tres parques solares fotovoltaicos en funcionamiento: uno en Sauce Pinto, otro en el Autódromo de Paraná y un tercero en Arroyo Barú. Todos están generando energía y estabilizando la línea. Pero la ambición es mayor: la empresa proyecta instalar doce parques solares adicionales antes de que termine el año. Además, trabaja junto al Consejo Federal de Inversiones para facilitar líneas de financiamiento a emprendimientos privados que quieran generar energía solar. Una reglamentación provincial permite compensar la energía producida en un lugar distinto al de consumo, lo que abre oportunidades para esquemas asociativos entre empresas y productores, incluso en zonas más alejadas de la provincia.
La modernización no se limita a la infraestructura física. Enersa avanza en la factura digital, aunque el crecimiento es paulatino: alrededor del diez por ciento de las facturas se emiten ya en formato electrónico. La empresa reconoce que es un proceso cultural, pero incentiva la adhesión con campañas promocionales que incluyen sorteos de termotanques solares. El objetivo es doble: reducir el consumo de papel y simplificar la gestión para los usuarios.
Uno de los programas más significativos es el de regularización de conexiones. Enersa cambió el enfoque tradicional sobre las conexiones clandestinas: en lugar de persecución, optó por un trabajo conjunto entre técnicos y trabajadores sociales que recorren barrio a barrio. Los resultados son alentadores. En Paraná, la empresa ha regularizado más de mil doscientas conexiones, y de los primeros regularizados, con casi siete meses de programa, ninguno se ha caído del sistema. Todos siguen abonando su boleta. La empresa complementa este trabajo con asesoramiento para acceder a subsidios nacionales y tarifas sociales provinciales, además de desplegar oficinas móviles que acercan soluciones a los vecinos.
También hay un trabajo territorial con instituciones. Enersa detectó que muchos clubes deportivos de la provincia tenían instalaciones eléctricas obsoletas, lo que limitaba la vida útil de las luminarias que la empresa instalaba. Decidió ampliar el programa para modernizar esas infraestructuras internas. Es un ejemplo de cómo la distribuidora intenta ir más allá del suministro básico, pensando en la calidad de vida de las comunidades que atiende. Con doce parques solares en el horizonte, baterías en prueba y más de mil conexiones regularizadas, Enersa se posiciona hacia un modelo de distribución más moderno, renovable y cercano a los usuarios.
Notable Quotes
Estamos por debajo de los 20 minutos en la recuperación después de detectada la falla y hecho el reclamo— Uriel Brupbacher, presidente de Enersa
Llevamos hasta el momento más de 1.200 recuperados solamente en la ciudad de Paraná. Y ya de los primeros regularizados que tenemos, que ya el programa tiene casi siete meses, ninguno se ha caído del sistema— Uriel Brupbacher, presidente de Enersa
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué Enersa decidió cambiar el enfoque sobre las conexiones clandestinas? Parece un giro importante.
Porque perseguir a la gente que no tiene acceso formal al servicio no resuelve nada. Cuando armamos un equipo de trabajadores sociales y técnicos que recorren barrio a barrio, descubrimos que la mayoría quiere regularizarse. El resultado habla: mil doscientas conexiones recuperadas en Paraná, y ninguna se cayó del sistema.
¿Qué significa que ninguna se haya caído?
Que la gente sigue pagando. No fue un acto de formalización forzada, sino de inclusión real. Cuando alguien se siente parte del sistema, cuando accede a subsidios y tarifas sociales, cuando ve que hay una oficina móvil en su barrio, cambia la relación con la empresa.
Y las baterías en Federación, ¿por qué esa apuesta?
Porque es una tecnología que está creciendo en todo el país. En lugar de construir una estación transformadora nueva, que es costoso y tarda años, probamos con baterías. Si funciona, ganamos tiempo y flexibilidad. Si no, aprendemos.
¿Cuál es el verdadero desafío de Enersa ahora?
Crecer sin perder calidad. Atendemos el 70 por ciento de la provincia, respondemos en menos de veinte minutos, pero hay zonas que explotan en demanda. Viale, Federación, Oro Verde. Necesitamos obras, renovables, innovación. Todo a la vez.
¿Y la factura digital? Diez por ciento parece bajo.
Es bajo, pero es un proceso cultural. La gente se acostumbra lentamente. Por eso ofrecemos incentivos, sorteos de termotanques solares. No es solo ambiental, es también operativo: menos papel, menos costos, menos complejidad.