Durante décadas, Argentina construyó en silencio un patrimonio nuclear que pocos países del Sur Global pueden igualar. En el primer semestre de 2026, Nucleoeléctrica no solo generó más de 4,45 millones de megavatios-hora con sus centrales Atucha II y Embalse —abasteciendo a 6 millones de argentinos y superando el 7% de la generación eléctrica nacional—, sino que dio un paso cualitativo al convertir ese conocimiento acumulado en mercancía exportable. La primera venta internacional de componentes nucleares a una empresa canadiense y un acuerdo con Rumania señalan que el saber-hacer técnico, cuan