En un momento en que Chile busca respuestas a la violencia organizada, una nueva encuesta revela que la ciudadanía respalda con fuerza las medidas que apuntan directamente a los victimarios, pero se muestra más cautelosa ante aquellas que restringen las libertades cotidianas de todos. El plan de seguridad del gobierno Kast encuentra terreno fértil en la opinión pública, aunque la línea entre proteger a la sociedad y limitar sus derechos sigue siendo un umbral que los chilenos no cruzan con facilidad.