Juntos hasta el final, uno al lado del otro entre los escombros
En junio de 2026, dos terremotos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron el norte de Venezuela, convirtiendo ciudades enteras en escombros y dejando a una nación entera de duelo. Entre los miles de historias sepultadas bajo el concreto, la de Skarlent Rodríguez, modelo de 23 años, y su pareja José Castro, hallados sin vida uno al lado del otro en Catia La Mar, condensa con dolorosa claridad lo que significa perder no solo una vida, sino un mundo entero de vínculos y futuros. Con casi dos mil muertos confirmados, cincuenta mil desaparecidos y daños equivalentes al seis por ciento del producto interno del país, Venezuela enfrenta una de las catástrofes más profundas de su historia reciente, donde cada cifra esconde el rostro de alguien que fue amado.
- Dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 golpearon el norte de Venezuela en junio, derrumbando edificios enteros y desencadenando una crisis humanitaria de proporciones históricas.
- Las familias de Skarlent Rodríguez y José Castro lanzaron una campaña en GoFundMe para financiar su búsqueda entre los escombros, aferrándose a la esperanza de encontrarlos con vida.
- Días después, la esperanza se convirtió en duelo: la pareja fue hallada sin vida, uno al lado del otro, en los restos de su edificio derrumbado en Catia La Mar.
- La tragedia de Castro se multiplicó: además de su pareja, perdió a su padre, abuela, tío y tía en el mismo desastre, dejando a su familia diezmada y sin recursos para los gastos funerarios.
- Con 1.943 muertos confirmados, 50.000 desaparecidos y 6.700 millones de dólares en daños, Venezuela lucha por recuperarse mientras miles de familias enfrentan pérdidas que ninguna cifra puede medir.
Los terremotos llegaron sin aviso. Dos sacudidas consecutivas —de magnitud 7,2 y 7,5— golpearon el norte de Venezuela en junio, transformando ciudades enteras en escombros. En Catia La Mar, el edificio donde vivían Skarlent Rodríguez y José Castro se derrumbó, atrapando a la pareja bajo toneladas de concreto.
Skarlent tenía 23 años y había ganado el título de Miss Grand Orlando en 2025 mientras vivía en Florida, pero había regresado a Venezuela junto a su pareja. Cuando los terremotos golpearon, sus familias abrieron una campaña en GoFundMe —"Unidos por Skarlent y José"— para financiar las operaciones de rescate, creyendo que podían estar vivos. Amigos, familiares y extraños donaron y compartieron la búsqueda en redes sociales.
Después de días de espera, llegó la confirmación más temida. Los familiares anunciaron que habían encontrado a la pareja sin vida, uno al lado del otro entre los escombros. "Juntos hasta el final", escribieron en el mismo espacio donde antes habían pedido ayuda. La frase cargaba tanto el peso del dolor como una extraña dignidad.
La tragedia de la familia Castro no terminaba ahí: su padre, abuela, tío y tía también fallecieron en el desastre. La recuperación de los cuerpos resultó, según los familiares, extremadamente costosa, y los gastos funerarios se habían multiplicado junto con la magnitud de la crisis.
Los números del desastre eran abrumadores: 1.943 muertes confirmadas, 10.571 heridos, aproximadamente 50.000 desaparecidos y daños materiales estimados en 6.700 millones de dólares —el seis por ciento del producto interno del país—. Decenas de miles de personas quedaron sin hogar, los servicios de salud colapsaron y escasearon los alimentos.
En su comunicado final, las familias pidieron algo más que ayuda económica: pidieron que se recordara quiénes habían sido Skarlent y José, "lo maravillosos que fueron", la luz que dejaron en quienes los conocieron. Una petición de que no fueran reducidos a números en un balance de catástrofes, sino preservados como personas que amaron y que merecen ser recordadas.
Los terremotos llegaron sin aviso a Venezuela el pasado mes de junio, con una fuerza que el país no había experimentado en décadas. Dos sacudidas consecutivas —de magnitud 7,2 y 7,5 en la escala de Richter— golpearon el norte del territorio, transformando ciudades enteras en escombros. En Catia La Mar, una localidad costera del estado de La Guaira, el edificio donde vivían Skarlent Rodríguez y José Castro se derrumbó durante el temblor, atrapando a la pareja bajo toneladas de concreto y acero.
Skarlent tenía 23 años y trabajaba como modelo. Había ganado el título de Miss Grand Orlando en 2025 mientras vivía en Florida, pero recientemente había regresado a Venezuela junto a su pareja. Cuando los terremotos golpearon, sus familias iniciaron una búsqueda desesperada. Creían que podían estar vivos bajo los escombros, así que abrieron una campaña de recaudación de fondos en GoFundMe titulada "Unidos por Skarlent y José" para financiar las operaciones de rescate. Amigos, familiares y extraños donaron dinero y compartieron información en redes sociales, esperando que la pareja fuera encontrada con vida.
Después de días de búsqueda, la realidad llegó el pasado lunes. Las familias confirmaron que habían encontrado a Skarlent y José sin vida, uno al lado del otro entre los escombros. En un comunicado publicado a través de la misma plataforma donde habían pedido ayuda, los familiares escribieron: "Lamentablemente hoy ambos fueron encontrados sin vida uno al lado del otro, juntos hasta el final". La frase capturaba tanto el dolor de la pérdida como una cierta dignidad en el hecho de que murieron juntos.
Pero la tragedia no terminaba con la muerte de la pareja. La familia de José Castro había sufrido pérdidas devastadoras adicionales en el mismo desastre: su padre, su abuela, su tío y su tía también fallecieron cuando el terremoto golpeó. La familia de Skarlent, por su parte, no había podido trabajar desde el día en que recibieron la noticia. El proceso de recuperación de los cuerpos fue, según los familiares, "extremadamente costoso", y ahora enfrentaban gastos funerarios que se habían multiplicado por la magnitud de la crisis.
Los números del desastre eran abrumadores. El balance oficial reportaba 1.943 muertes confirmadas y 10.571 heridos. Pero la Organización de las Naciones Unidas estimaba que había alrededor de 50.000 desaparecidos —personas cuyo destino seguía siendo desconocido semanas después de los terremotos. La NASA calculaba que 58.000 edificios habían resultado dañados o destruidos. Los daños materiales, según la ONU, ascendían a 6.700 millones de dólares, equivalente al 6% del producto bruto interno del país caribeño. Decenas de miles de personas habían quedado sin hogar. Los servicios de salud estaban colapsados. Había escasez de alimentos.
En su comunicado final, las familias pidieron ayuda para cubrir los gastos funerarios, pero también algo más: querían que se recordara quiénes habían sido Skarlent y José. "Queremos expresar nuestra profunda gratitud por el amor, el apoyo y el esfuerzo que tantas personas brindaron para difundir información, ayudar en la búsqueda y reunir todo lo necesario durante estos días tan difíciles", escribieron. Y luego: "Te pedimos que compartas lo maravillosos que fueron nuestros niños, el amor que dieron y la luz que dejaron en cada persona que tuvo la fortuna de conocerlos". Era una petición de que no fueran olvidados como números en un balance de desastres, sino como personas que habían existido, que habían amado, que habían dejado una marca en quienes los conocieron.
Citações Notáveis
Lamentablemente hoy ambos fueron encontrados sin vida uno al lado del otro, juntos hasta el final— Comunicado de las familias de Skarlent Rodríguez y José Castro
No existen palabras suficientes para describir el dolor que sentimos, pero sí queremos expresar nuestra profunda gratitud por el amor, el apoyo y el esfuerzo que tantas personas brindaron— Familias de la pareja en su comunicado
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Cómo es que una modelo de 23 años termina viviendo en Venezuela si había ganado un título en Orlando?
Había regresado recientemente con su pareja. No sabemos exactamente por qué decidieron volver, pero estaban allí cuando los terremotos golpearon.
¿Y la familia supo inmediatamente que habían muerto, o pasó tiempo antes de encontrar los cuerpos?
Pasaron días. Al principio creían que podían estar vivos bajo los escombros, así que abrieron una campaña de recaudación para financiar la búsqueda y el rescate. Solo después encontraron a la pareja.
El comunicado dice que fueron encontrados "uno al lado del otro". ¿Qué significa eso exactamente?
Que murieron juntos, probablemente atrapados en el mismo lugar cuando el edificio se derrumbó. La familia lo vio como una cierta dignidad en la tragedia: no murieron solos.
¿Y la familia de José Castro perdió a más gente?
Sí. Su padre, su abuela, su tío y su tía también murieron en los terremotos. Una sola familia, cinco muertes. Es difícil imaginar esa magnitud de pérdida.
¿Cuál es el estado actual de Venezuela después de esto?
Devastado. Casi 2.000 muertes confirmadas, 50.000 desaparecidos según la ONU, 58.000 edificios dañados o destruidos. Los servicios de salud colapsados, escasez de alimentos, decenas de miles sin hogar. Los daños materiales alcanzan el 6% del PIB del país.
¿Y qué piden ahora las familias?
Ayuda para los gastos funerarios, que se multiplicaron por la crisis. Pero también piden que se recuerde a Skarlent y José como personas, no solo como números en un balance de desastres.