Messi capturó el rebote sin marca y anotó el 2-0
En Kansas City, veinte años después de su primer gol mundialista, Lionel Messi alcanzó a Miroslav Klose como máximo anotador en la historia de los Mundiales, sellando con un triplete la victoria 3-0 de Argentina sobre Argelia. Lo que el tiempo parecía haber convertido en un récord intocable quedó igualado en apenas 76 minutos de fútbol, recordándonos que ciertas trayectorias humanas desafían los límites que la historia misma se impone. La Albiceleste inicia así la defensa de su corona con la misma figura que la conquistó, como si el ciclo no hubiera cerrado sino apenas girado.
- El fantasma del debut de 2022 apareció pronto: Argelia celebró un gol a los 8 minutos, pero el VAR lo anuló por fuera de juego, devolviendo la tensión al terreno de juego.
- El primer tiempo fue opaco y sin profundidad para Argentina, mientras los africanos generaban peligro suficiente para mantener el marcador en vilo.
- Dibu Martínez jugó con una fractura en el dedo anular derecho, y su presencia bajo los tres palos fue determinante para contener las opciones argelinas.
- Messi tomó el control en la segunda mitad: anotó el 1-0 a los 17 minutos, el 2-0 al aprovechar un rebote a los 60, y cerró el triplete con un disparo letal desde fuera del área a los 76.
- Con 16 goles en Mundiales, Messi igualó a Klose y se posiciona a un tanto de convertirse en el máximo goleador absoluto de la historia de la Copa del Mundo.
En Kansas City, con el mundo del fútbol como testigo, Lionel Messi añadió un nuevo capítulo a su leyenda. Argentina goleó 3-0 a Argelia en su debut como campeona defensora, y la Pulga respondió con un triplete que lo colocó junto a Miroslav Klose en el registro histórico de máximos goleadores mundialistas, ambos con 16 tantos.
El partido no comenzó sin sobresaltos. A los 8 minutos, Argelia celebró un gol que el VAR anuló por posición adelantada de Chaibi, un eco incómodo del debut traumático de 2022. Messi rompió el hielo a los 17 minutos con un remate desde distancia que sorprendió a Luca Zidane, hijo del legendario Zinedine, marcando su decimocuarto gol mundialista veinte años después del primero en Alemania 2006.
El primer tiempo fue controlado pero sin brillo para los argentinos. Argelia generó peligro, y solo la atención de Dibu Martínez —quien jugaba con una fractura en el dedo anular derecho— y la solidez defensiva evitaron el empate. En la segunda mitad, el guion cambió: Julián Álvarez ingresó por Lautaro Martínez para dar más contundencia al ataque.
A los 60 minutos, Messi aprovechó un rebote de un remate de Mac Allister para marcar el 2-0, quedando a un gol del récord absoluto. Zidane le negó el tercero con un manotazo espectacular, pero a los 76 minutos la Pulga disparó desde fuera del área con precisión letal y selló el triplete, igualando a Klose. Argentina arrancó su defensa del título con autoridad, y Messi demostró, una vez más, que sigue siendo el corazón de esta selección.
En Kansas City, bajo los reflectores de un partido que el mundo del fútbol esperaba con ansia, Lionel Messi escribió otro capítulo en su leyenda. Argentina goleó a Argelia 3-0 en el debut de la defensa de su título mundial, y la Pulga no solo cumplió con las expectativas: las superó de manera contundente. Con un triplete magistral, Messi igualó a Miroslav Klose en el registro histórico de máximos goleadores en Mundiales, ambos con 16 tantos. Fue una noche en la que el fútbol sudamericano también encontró su primer triunfo en esta cita, mientras que en otras canchas Kylian Mbappé y Erling Haaland ya se habían estrenado con dobletes cada uno.
La Pulga no hizo esperar. A los 17 minutos, recibió el balón en el medio del campo, avanzó sin encontrar resistencia y ejecutó un remate desde distancia que sorprendió a Luca Zidane, hijo del legendario Zinedine. El 1-0 llegó con la elegancia que caracteriza al rosarino, y con él marcó su decimocuarto gol en Mundiales, dos décadas después de su primer tanto en Alemania 2006. Antes de esa jugada, Argelia había celebrado un gol a los 8 minutos, pero el VAR lo anuló por una posición adelantada de Fares Chaibi, un fantasma que recordó el debut traumático de Argentina contra Arabia Saudita en el torneo anterior.
El primer tiempo fue opaco para los argentinos. Controlaron las acciones sin profundidad, mientras que los africanos, a pesar de sus limitaciones, lograron generar peligro. Chaibi estuvo cerca del empate, pero Gonzalo Montiel y la atención de Dibu Martínez —quien jugaba con una fractura en el dedo anular derecho— lo impidieron. La segunda mitad trajo cambios. A los 53 minutos, Lautaro Martínez remató rasante tras una salida rápida, obligando a Zidane a lucirse. El delantero del Inter de Milán fue reemplazado por Julián Álvarez, mientras que Nicolás González ingresó por Thiago Almada para darle más contundencia al ataque.
Messi tenía la llave, y Zidane volvería a ser cómplice de su gloria. A los 60 minutos, tras un remate de Alexis Mac Allister que el portero no pudo controlar, la Pulga capturó el rebote sin marca y anotó el 2-0. Con ese gol, quedaba a una conquista de convertirse en el máximo anotador histórico de los Mundiales. Seis minutos después, casi lo logra, pero esta vez Zidane respondió con un manotazo espectacular tras un remate a quemarropa del rosarino. La tercera oportunidad no se desperdiciaría. A los 76 minutos, Messi disparó desde fuera del área con precisión letal, y el balón se coló en la red para sellar el triplete y, de paso, igualar el récord de Klose que parecía intocable. Argentina inició su defensa del título con autoridad, y su astro demostró por qué sigue siendo el corazón de esta selección.
Notable Quotes
Messi tenía la llave, y Zidane volvería a ser cómplice de su gloria— Narración del partido
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Qué significa para Messi este gol en particular, más allá del número?
Es el cierre de un círculo. Veinte años después de su primer gol en un Mundial, sigue anotando en la cita más importante. No es solo un récord, es la prueba de que su hambre no ha disminuido.
Argelia tuvo sus momentos. ¿Fue un rival débil o Argentina fue simplemente superior?
Argelia llegó con intención, especialmente en el segundo tiempo. Pero Argentina tiene una capacidad de castigo que pocos equipos poseen. Los espacios que dejaban los africanos fueron letales.
Luca Zidane en el arco. ¿Fue determinante en el resultado?
Tuvo momentos buenos, pero también cometió errores que facilitaron los goles. No fue su mejor noche, pero tampoco fue el factor decisivo. Messi simplemente fue superior.
¿Qué dice este partido sobre las aspiraciones de Argentina en el torneo?
Que están donde deben estar. Ganaron sin brillar completamente, con cambios tácticos que funcionaron. Eso es la madurez de un campeón.
Dibu Martínez jugó con una fractura. ¿Eso no es preocupante?
Lo es, pero también muestra el compromiso. Un arquero de su nivel puede jugar con dolor si es necesario. Habrá que monitorear cómo evoluciona.