Control total sobre el proceso de detonación a través de telemetría en tiempo real
Lo que nació en la ingeniería del espacio está descendiendo hacia las profundidades de la tierra. VENG S.A., empresa argentina forjada en la precisión extrema de los sistemas aeroespaciales, traslada ese conocimiento hacia Vaca Muerta, donde la industria de Oil & Gas busca con urgencia mayor automatización y control. Este cruce de fronteras sectoriales no es una anomalía sino una señal de época: las tecnologías de alta exigencia encuentran nuevos propósitos cuando los mercados maduran lo suficiente para recibirlas.
- La industria energética en Vaca Muerta exige niveles de precisión y digitalización que los métodos convencionales ya no pueden satisfacer.
- VENG irrumpe en el sector con un sistema de detonación selectiva que ofrece control y telemetría en tiempo real durante la fractura hidráulica, algo inédito en el mercado local.
- La empresa también despliega herramientas satelitales para monitoreo de infraestructura, trazabilidad de activos y seguimiento operativo en tiempo real, ampliando su huella más allá del pozo.
- Con 380 empleados —70% ingenieros especializados— y respaldo de la red GAPP con más de 280 empresas nacionales, VENG construye una plataforma de escala para competir en el sector energético.
- La comercialización ya avanza con operadores pioneros, y la pregunta que define el horizonte de la empresa es qué tan rápido puede crecer en un mercado que recién descubre su potencial.
La tecnología que Argentina desarrolló para el espacio está encontrando un nuevo destino en las profundidades de Vaca Muerta. VENG S.A., empresa de ingeniería aeroespacial que ganó visibilidad internacional con el microsatélite ATENEA en la misión Artemis II de la NASA, ya estaba mirando hacia otro horizonte: la industria petrolera de la cuenca neuquina.
El desarrollo central de la empresa para este sector es un sistema electrónico de detonación selectiva para fractura hidráulica, que incorpora control y telemetría en tiempo real a fondo de pozo. Según Damián Estevez, gerente comercial de VENG, el valor radica en el control total sobre cada detonación y la capacidad de realizar selecciones precisas mediante telemetría wireline. La tecnología ya opera con operadores pioneros del sector, comercializada junto a socios especializados.
Más allá de la fractura hidráulica, VENG desarrolla herramientas de procesamiento satelital para monitoreo de infraestructura energética, trazabilidad de activos y seguimiento de flotas en Oil & Gas y minería. Estas capacidades responden a una demanda creciente de automatización y eficiencia operativa en la industria.
La empresa cuenta con cerca de 380 empleados, el 70% ingenieros y técnicos en electrónica, telecomunicaciones, mecánica y manufactura avanzada. Esa concentración de talento es el resultado de años en proyectos donde el margen de error es prácticamente nulo. VENG también integra el Grupo Argentino de Proveedores Petroleros (GAPP), red de más de 280 empresas nacionales, lo que amplifica su alcance y capacidad de colaboración.
Lo que ocurre con VENG refleja una tendencia más amplia: empresas de sectores tecnológicos de alta exigencia encuentran en la energía un mercado que apenas comienza a descubrir lo que pueden ofrecerle.
La tecnología que Argentina desarrolló para el espacio está encontrando un nuevo hogar en las profundidades de Vaca Muerta. VENG S.A., una empresa especializada en ingeniería aeroespacial, ha comenzado a trasladar décadas de experiencia en sistemas de precisión y procesamiento de datos hacia la industria petrolera, en un movimiento que refleja cómo las capacidades tecnológicas de alto nivel pueden cruzar fronteras entre sectores.
La compañía ganó visibilidad internacional recientemente al participar en la misión Artemis II de la NASA, donde desarrolló el microsatélite ATENEA, un proyecto que reposicionó a Argentina en el ámbito de la ingeniería aeroespacial y la tecnología satelital. Pero mientras ese trabajo capturaba titulares, VENG ya estaba mirando hacia otro horizonte: las operaciones de extracción de petróleo y gas que se expanden en la cuenca neuquina.
El principal desarrollo de la empresa para este sector es un sistema electrónico de detonación selectiva diseñado específicamente para operaciones de fractura hidráulica. A diferencia de los métodos convencionales, esta solución incorpora control y telemetría en tiempo real durante el proceso de detonación a fondo de pozo. Damián Estevez, gerente comercial de VENG, explica que el valor agregado radica en el control total sobre cada detonación y la capacidad de realizar selecciones precisas a través de telemetría wireline. La tecnología ya está siendo utilizada por operadores pioneros del sector, y su comercialización se realiza en asociación con socios especializados de la industria.
Pero VENG no se detiene en las soluciones para fractura hidráulica. La empresa también desarrolla herramientas de procesamiento de información satelital aplicadas al monitoreo de infraestructura energética, la trazabilidad de activos y el seguimiento de operaciones tanto en Oil & Gas como en minería. Estos sistemas permiten control remoto de infraestructura, seguimiento de flotas y monitoreo operativo en tiempo real, capacidades que la industria energética demanda cada vez con mayor urgencia.
La estructura interna de VENG refleja la complejidad de lo que construye. La empresa cuenta con aproximadamente 380 empleados, de los cuales cerca del 70% son ingenieros y técnicos especializados en electrónica, telecomunicaciones, ingeniería mecánica, radiofrecuencia, ensayos de laboratorio y manufactura avanzada. Esta concentración de talento técnico no es casual: es el resultado de años de trabajo en proyectos de precisión extrema donde el margen de error es prácticamente nulo.
Lo que está ocurriendo con VENG es parte de una tendencia más amplia. En un contexto donde la industria energética demanda mayores niveles de automatización, digitalización y eficiencia operativa, empresas provenientes de sectores tecnológicos como el aeroespacial están encontrando oportunidades para aplicar sus capacidades. La convergencia entre estas industrias refleja una integración de capacidades que podría transformar cómo operan las empresas de energía en Argentina.
Este movimiento también tiene una dimensión de red. VENG integra el Grupo Argentino de Proveedores Petroleros (GAPP), una asociación que reúne a más de 280 empresas nacionales dedicadas al desarrollo de productos, equipamiento y servicios para Oil & Gas, minería, generación eléctrica y otros sectores industriales. La participación en esta red amplifica tanto el alcance de VENG como su capacidad de colaborar con otras empresas para desarrollar soluciones integradas.
Estevez resume la estrategia de la empresa de manera clara: detectar necesidades del sector y desarrollar soluciones tecnológicas que agreguen valor, ya sea a través de desarrollos propios o trabajando junto a otras empresas. En un sector donde la eficiencia operativa se traduce directamente en rentabilidad, las herramientas que VENG ofrece no son lujos sino necesidades competitivas. La pregunta ahora es cuán rápido puede la empresa escalar su presencia en un mercado que apenas comienza a descubrir lo que la tecnología aeroespacial puede hacer por él.
Notable Quotes
VENG es una industria tecnológica de alto valor agregado. Nos dedicamos principalmente al sector aeroespacial, pero en los últimos años nos diversificamos hacia industrias como Oil & Gas— Damián Estevez, gerente comercial de VENG
Nuestro objetivo es detectar necesidades del sector y desarrollar soluciones tecnológicas que agreguen valor, ya sea a través de desarrollos propios o trabajando junto a otras empresas— Damián Estevez, gerente comercial de VENG
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué una empresa de tecnología espacial decide entrar en el negocio del petróleo y gas?
Porque los problemas que resuelven en el espacio son muy similares a los que enfrenta la industria energética: necesidad de precisión extrema, control remoto de sistemas complejos, procesamiento de datos en tiempo real. Es una transferencia natural de capacidades.
¿Qué hace diferente el sistema de detonación de VENG?
El control total sobre cada detonación individual y la telemetría en tiempo real. En fractura hidráulica convencional, detonas y esperas. Con VENG, ves exactamente qué está pasando a fondo de pozo mientras ocurre, y puedes ajustar el proceso.
¿Cuán importante es que el 70% de sus empleados sean ingenieros especializados?
Es fundamental. No puedes construir sistemas de precisión con personal genérico. Estos ingenieros vienen de proyectos donde el error cero no es una aspiración sino un requisito. Esa mentalidad es lo que diferencia a VENG.
¿Qué significa que ya estén comercializando con operadores pioneros?
Que la tecnología no es teórica. Está probada en campo, en operaciones reales. Eso genera confianza y abre puertas a otros operadores que ven resultados concretos.
¿Por qué es importante que VENG esté en GAPP?
Porque no trabaja aislada. GAPP es una red de más de 280 empresas. VENG puede colaborar, complementarse, crecer dentro de un ecosistema. Eso acelera la adopción de sus soluciones en toda la industria.
¿Cuál es el siguiente paso para una empresa como esta?
Escalar. Pasar de operadores pioneros a ser estándar en la industria. Y probablemente expandir hacia otros sectores que enfrenten problemas similares: minería, generación eléctrica, infraestructura crítica.