En Mar del Plata, una mujer mayor que vivía bajo el cuidado de un geriátrico fue agredida por quien debía protegerla. Las cámaras de seguridad, testigos silenciosos de lo que ocurre en los espacios donde la vejez queda fuera de la vista pública, registraron golpes, traslados violentos e insultos que pedían su muerte. El caso recuerda cuán frágil puede ser la dignidad humana cuando depende enteramente de la voluntad ajena, y cuán necesaria es la vigilancia colectiva sobre quienes cuidan a los más vulnerables.
Empleado de geriátrico agredió físicamente a mujer mayor; las cámaras captaron todo
Una mujer mayor residente en un geriátrico fue agredida físicamente con golpes y verbalmente insultada por un empleado, sufriendo lesiones visibles en el rostro.