El trauma infantil —abuso, negligencia, acoso— aumenta significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad y otras patologías físicas en la vida adulta. Aproximadamente el 60% de la población adulta ha vivido experiencias adversas en la infancia, convirtiendo esto en un importante desafío de salud pública que requiere intervención temprana.
El trauma infantil aumenta 1,5 veces el riesgo de enfermedades físicas en la edad adulta
María sufrió maltrato emocional infantil, violencia de pareja, intentos de suicidio y desarrolló diez enfermedades físicas; tardó cinco años en acceder a diagnóstico especializado y gastó más de 12.000 euros en tratamientos privados.