El T. rex más completo del mundo sale a subasta por hasta USD 30 millones

Los fósiles en colecciones privadas pueden volverse inaccesibles para nuevos estudios
Paleontólogos advierten sobre las limitaciones científicas cuando especímenes excepcionales salen del dominio público.

"Gus" es el T. rex más completo jamás hallado, con 63% de su esqueleto intacto y récord potencial como dinosaurio más caro vendido. Paleontólogos advierten que fósiles en manos privadas limitan investigación futura, mientras museos y coleccionistas compiten por ejemplares únicos.

  • "Gus" contiene 183 huesos recuperados, representando el 63% de un T. rex completo
  • Estimación de venta: entre 20 y 30 millones de dólares en Sotheby's
  • Excavación realizada entre 2021 y 2023 en Harding County, Dakota del Sur
  • Récord anterior: "Apex" (Stegosaurus) vendido por 44,6 millones en 2024

El fósil "Gus", un esqueleto de Tyrannosaurus rex con 183 huesos recuperados, será subastado por Sotheby's con valor estimado de 20-30 millones de dólares, reavivando debate sobre acceso científico versus coleccionismo privado.

En las colinas de Dakota del Sur, un ranchero llamado Gary Licking encontró fragmentos de hueso y dientes dispersos en su propiedad. Lo que parecía un hallazgo casual resultó ser el comienzo de una de las excavaciones paleontológicas más significativas de las últimas décadas. El esqueleto que emergería de esa tierra, bautizado "Gus" en honor al propietario del terreno, contiene 183 huesos recuperados y representa aproximadamente el 63 por ciento de un Tyrannosaurus rex completo. Ahora, ese mismo fósil está a punto de ser martillado en Sotheby's con un precio estimado entre 20 y 30 millones de dólares, una cifra que podría convertirlo en el dinosaurio más caro jamás vendido en una subasta pública.

Thomas Heitkamp, paleontólogo y presidente de Theropoda Expeditions, fue quien reconoció el potencial científico del sitio cuando Licking lo contactó. Durante tres veranos consecutivos, entre 2021 y 2023, el equipo de Heitkamp trabajó extrayendo cuidadosamente los restos fosilizados de la roca. Luego vinieron otros tres años de laboratorio, separando hueso por hueso, limpiando sedimento acumulado durante millones de años, y ensamblando cada pieza en su posición original. El resultado final es un esqueleto que mide 11,5 metros de largo y 3,8 metros de altura, con un cráneo de 137 centímetros. La integridad del hallazgo lo sitúa entre los especímenes más completos de su especie jamás descubiertos.

La subasta marca un hito en un mercado de fósiles que ha experimentado una transformación radical en las últimas décadas. Cassandra Hatton, vicepresidenta de Sotheby's a cargo de ciencia e historia natural, señala que el interés en estos especímenes es mucho más amplio de lo que la mayoría imagina, con coleccionistas privados, museos internacionales y fundaciones compitiendo por piezas excepcionales. El precedente más reciente es elocuente: en 2024, el multimillonario Kenneth Griffin pagó 44,6 millones de dólares por un Stegosaurus llamado "Apex", una cifra que multiplicó por nueve la estimación inicial de los tasadores. Ese récord convirtió a "Apex" en el fósil más caro jamás vendido, aunque curiosamente el esqueleto ahora está en préstamo a largo plazo en el American Museum of Natural History, lo que demuestra que incluso cuando los fósiles pasan a manos privadas, pueden terminar siendo accesibles al público.

Pero la perspectiva de que "Gus" sea vendido a un coleccionista privado ha encendido una alarma en la comunidad científica. Susannah Maidment, paleontóloga del Natural History Museum de Londres, advierte que cuando especímenes de esta importancia salen del dominio público, la investigación futura se ve comprometida. Los fósiles en colecciones particulares pueden volverse inaccesibles para nuevos estudios si los propietarios pierden interés, fallecen o deciden venderlos nuevamente. Las grandes revistas científicas suelen rechazar publicaciones basadas en ejemplares fuera del alcance académico, argumentando que la disponibilidad para futuras investigaciones no está garantizada. Esta preocupación no es teórica: hay casos documentados de fósiles que, tras ser descritos científicamente, han desaparecido del alcance de los investigadores.

La tensión entre el valor comercial y el valor científico no es nueva. La venta de "Sue", el primer Tyrannosaurus rex subastado en 1997 por 8,4 millones de dólares al Field Museum de Chicago, marcó el inicio de una nueva era en el mercado paleontológico. Desde entonces, los precios han escalado de manera vertiginosa, y con ellos, la competencia entre instituciones y particulares por adquirir piezas únicas. Scott Persons, curador de historia natural en el Museo Estatal de Carolina del Sur, propone una alternativa: quienes tienen los recursos económicos para adquirir estos fósiles podrían destinar esos fondos a financiar programas de investigación en museos públicos, lo que tendría un impacto científico aún mayor que la posesión privada del esqueleto.

La puja por "Gus" comenzará en 19 millones de dólares, y la casa de subastas espera que la competencia entre postores eleve significativamente esa cifra. Lo que suceda en esa sala de Sotheby's no será solo la venta de un fósil excepcional, sino un reflejo de una pregunta más profunda: ¿a quién pertenecen realmente los restos de criaturas extintas hace millones de años? ¿Al coleccionista que puede pagar más, al museo que puede preservarlos y estudiarlos, o a la comunidad científica global que depende de su acceso para avanzar en el conocimiento? La respuesta que el mercado dé en los próximos días podría redefinir el futuro de la paleontología.

El mercado de fósiles de dinosaurios es más amplio de lo que la mayoría imagina y sigue creciendo
— Cassandra Hatton, vicepresidenta de Sotheby's
Cuando estos ejemplares terminan en manos privadas, la investigación científica se ve limitada
— Susannah Maidment, paleontóloga del Natural History Museum de Londres
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué un paleontólogo estaría preocupado por que un fósil sea vendido a un coleccionista privado si el esqueleto ya fue excavado y estudiado?

Model

Porque la excavación y el estudio inicial son apenas el comienzo. Un fósil como "Gus" puede revelar nuevas cosas durante décadas: cambios en técnicas de análisis, nuevas preguntas que nadie se hizo antes, colaboraciones internacionales que no existían cuando fue descubierto. Si está en un museo, cualquier investigador puede acceder. Si está en una colección privada, depende del capricho del dueño.

Inventor

Pero el caso de "Apex" terminó en un museo de todas formas, ¿no?

Model

Sí, pero eso fue una decisión del propietario. Pudo haber guardado el esqueleto en su casa, venderlo nuevamente, o simplemente perder interés. No hay garantía. Y hay fósiles que desaparecieron del registro científico después de ser vendidos.

Inventor

¿Entonces el problema es que los científicos no tienen dinero para competir?

Model

Parcialmente. Pero es más que eso. Un museo tiene una misión institucional de preservar y compartir. Un coleccionista tiene una inversión. Son incentivos completamente diferentes. Cuando los precios suben a 30 millones de dólares, muchos museos simplemente no pueden competir.

Inventor

¿Y si el dinero de la venta se usara para financiar investigación?

Model

Eso es lo que algunos expertos sugieren. Si alguien paga 30 millones por "Gus", podría donar esa cantidad a un museo para que financie años de investigación en múltiples fósiles. El impacto científico sería probablemente mayor que poseer un esqueleto.

Inventor

¿Cuál es el verdadero valor de "Gus"?

Model

Depende de a quién le preguntes. Para un coleccionista, es una inversión que podría multiplicarse. Para un paleontólogo, es una ventana a cómo vivía una criatura hace 66 millones de años. Para la ciencia, es irreemplazable. El mercado solo ve el primero.

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