Suecia respalda a Dinamarca y critica la "retórica amenazante" de Trump sobre Groenlandia

50 soldados daneses han muerto en operaciones militares en Irak y Afganistán, incluyendo 43 en Afganistán y 7 en Irak.
Los países pequeños corren el riesgo de ser sacrificados
Kristersson advierte sobre el peligro de que potencias mayores utilicen a aliados menores como moneda de cambio.

En el corazón de un continente que aprendió a desconfiar de las grandes potencias, Suecia alza la voz para recordar que la lealtad entre aliados no es una moneda de cambio. El primer ministro Ulf Kristersson, respondiendo a la retórica de Trump sobre Groenlandia, invoca el sacrificio de cincuenta soldados daneses caídos en guerras ajenas como testimonio de una alianza que merece respeto, no amenazas. Al mismo tiempo, Suecia anuncia una inversión de 1.400 millones de euros en defensa aérea, señal de que los países pequeños han comenzado a prepararse para un mundo donde la protección ya no puede darse por garantizada.

  • La retórica de Trump sobre una posible acción militar en Groenlandia ha encendido las alarmas en el norte de Europa, poniendo en tensión los fundamentos mismos de la alianza atlántica.
  • Kristersson rompe el silencio diplomático con una acusación directa: Estados Unidos debería gratitud a Dinamarca, no intimidación, tras décadas de lealtad selladas con cincuenta vidas.
  • Suecia responde con hechos concretos: casi 1.400 millones de euros para radares, lanzadores antiaéreos y sistemas antidrones que extenderán el escudo defensivo a ciudades, centrales nucleares y puentes.
  • La distribución de veinte mil mascarillas entre civiles revela que la amenaza percibida ya no es abstracta, sino lo suficientemente tangible como para preparar a la población.
  • La propuesta de desplegar fuerzas multinacionales en Gotland sugiere que los países nórdicos y bálticos están reescribiendo su doctrina defensiva colectiva ante un aliado que ya no inspira certeza.

El domingo, en un acto sobre defensa celebrado en Suecia, el primer ministro Ulf Kristersson dirigió un mensaje inequívoco a Donald Trump: los aliados pequeños merecen respeto, no amenazas. Su intervención llegaba en respuesta a las declaraciones del presidente estadounidense sobre Groenlandia, territorio danés que Trump ha sugerido podría ser objeto de una acción militar.

Kristersson defendió a Dinamarca con una cifra que pesa más que cualquier argumento diplomático: cincuenta soldados daneses han muerto en operaciones militares en Irak y Afganistán, conflictos que no eran suyos, librados en tierras lejanas por una alianza que ahora ve cuestionada desde Washington. "Somos muy críticos con la retórica que está usando contra Groenlandia y Dinamarca", afirmó, sin dejar margen a la ambigüedad. Aunque negó que Suecia sintiera miedo, reconoció que el país "debe estar preparado" ante el riesgo de que las naciones pequeñas terminen siendo sacrificadas en los cálculos de las grandes potencias.

Ese mismo día, Suecia anunció un nuevo plan de defensa aérea por casi 1.400 millones de euros. Los primeros contratos, previstos para el primer trimestre del año, incluirán radares, lanzadores antiaéreos y sistemas contra drones. La protección, antes concentrada en instalaciones militares, se extenderá ahora a grandes ciudades, plantas nucleares, puentes e infraestructuras hidroeléctricas. El gobierno también distribuirá veinte mil mascarillas entre la población civil como precaución ante posibles ataques químicos o biológicos.

En el mismo foro, Magdalena Andersson, presidenta del Partido Socialdemócrata y expresidenta del gobierno, propuso que los países nórdicos y bálticos estudien desplegar fuerzas multinacionales de disuasión en Gotland, la isla sueca en el centro del mar Báltico. La iniciativa revela que la región no reacciona a una amenaza inmediata, sino a un cambio más profundo en el tono percibido desde Washington. Suecia, recién incorporada a la OTAN, está descubriendo que la membresía en la alianza no garantiza ser tratada como un igual.

En un acto sobre defensa celebrado el domingo en Suecia, el primer ministro Ulf Kristersson lanzó un mensaje directo al presidente estadounidense Donald Trump: los aliados pequeños merecen respeto, no amenazas. Su crítica llegaba en respuesta a la retórica que Trump ha desplegado en torno a Groenlandia, territorio danés que el mandatario estadounidense ha sugerido que podría ser objeto de una acción militar.

Kristersson fue contundente en su defensa de Dinamarca. Recordó que Estados Unidos "debería estar agradecido" a su vecino por décadas de lealtad compartida, y luego invocó el precio más alto que ese compromiso ha cobrado: cincuenta soldados daneses han muerto en operaciones militares en Irak y Afganistán. Cuarenta y tres cayeron en Afganistán; siete más en Irak. Fueron muertes en conflictos que no eran suyos, en tierras lejanas, por una alianza que ahora veía cuestionada desde Washington.

El primer ministro sueco fue explícito sobre su posición. "Somos muy críticos con lo que Estados Unidos ha hecho y sigue haciendo en Venezuela en relación con la legalidad internacional", dijo, "y aún más críticos con la retórica que está usando contra Groenlandia y Dinamarca". No había ambigüedad en sus palabras. Aunque negó que Suecia sintiera miedo ante las acciones de Trump, admitió que su país "debe estar preparada" ante cualquier escenario. El riesgo, explicó, era que los países pequeños terminaran siendo sacrificados en los cálculos geopolíticos de potencias mayores.

Las palabras de Kristersson coincidieron con el anuncio de un nuevo plan de defensa aérea para Suecia. El país invertirá poco menos de mil cuatrocientos millones de euros en fortalecer su escudo defensivo. Los primeros contratos, que se publicarán durante el primer trimestre del año, cubrirán radares, lanzadores antiaéreos y sistemas de defensa contra drones. Hasta ahora, Suecia había concentrado su defensa aérea en instalaciones militares. Ahora extenderá esa protección a grandes ciudades, plantas nucleares, puentes e infraestructuras hidroeléctricas. El gobierno también distribuirá veinte mil mascarillas entre la población civil como medida de protección potencial contra ataques químicos o biológicos.

La iniciativa refleja una inquietud más profunda en el norte de Europa. Magdalena Andersson, presidenta del Partido Socialdemócrata de Suecia y expresidenta del gobierno, aprovechó el mismo foro para proponer que los países bálticos y nórdicos consideren desplegar fuerzas multinacionales de disuasión y vigilancia en Gotland, la isla sueca situada prácticamente en el centro del mar Báltico. La propuesta sugiere que la región está replanteando su postura defensiva no como reacción a una amenaza inmediata, sino como respuesta a un cambio en el tono y las intenciones percibidas desde Washington. Suecia, que se unió recientemente a la OTAN, está descubriendo que la membresía en la alianza no garantiza que los aliados pequeños sean tratados como iguales.

Estados Unidos debería estar agradecido a Dinamarca porque ha sido un aliado muy leal a lo largo de los años
— Ulf Kristersson, primer ministro de Suecia
Somos muy críticos con la retórica que está usando contra Groenlandia y Dinamarca
— Ulf Kristersson, primer ministro de Suecia
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué Kristersson decidió recordar específicamente a los soldados daneses muertos? ¿No suena como un reproche personal?

Model

Es un reproche, pero no personal. Es un argumento sobre la deuda. Está diciendo: Dinamarca pagó en sangre. No puede ser tratada como un territorio disponible para negociar.

Inventor

¿Cree que Trump realmente considera tomar Groenlandia, o es más un juego de negociación?

Model

Eso es lo que asusta a Suecia. No saben si es en serio o no. Y cuando no sabes, tienes que prepararte como si lo fuera. Por eso la inversión en defensa.

Inventor

Mil cuatrocientos millones de euros es mucho dinero. ¿Suecia estaba ya planeando esto, o es una respuesta directa a Trump?

Model

Probablemente ambas cosas. Suecia acaba de entrar en la OTAN. Necesitaba modernizar su defensa. Pero el timing, el énfasis en proteger ciudades civiles y nucleares, eso es nuevo. Es decir: estamos preparándonos para lo que no sabemos que viene.

Inventor

¿Qué significa que distribuyan mascarillas contra ataques químicos a la población civil?

Model

Significa que están pensando en escenarios de conflicto real, no solo en disuasión. No es paranoia. Es la lógica de estar en el borde de algo que no puedes controlar.

Inventor

¿Por qué Gotland es tan importante?

Model

Está en el centro del Báltico. Es el punto donde Suecia, Rusia, Dinamarca y los países bálticos convergen. Si algo sucede en esa región, Gotland es donde todo se decide. Andersson está diciendo: necesitamos presencia allí, ahora.

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