Bajo el cielo de Guadalajara, cuatro ministros contemplaron el eclipse total desde el Observatorio de Yebes mientras el resto de los ciudadanos quedaba excluido del recinto. Lo que pudo haber sido un hito de divulgación científica derivó en una controversia sobre proporcionalidad y transparencia: 72.358 euros de dinero público, una única empresa adjudicataria y un observatorio cerrado al público plantean preguntas que trascienden el fenómeno astronómico. El PP ha convertido ese momento de asombro colectivo en un examen sobre cómo los gobiernos administran los bienes comunes cuando nadie está m