LinkMax invierte 120 millones de dólares para convertir a Colombia en hub digital con nuevo anillo de fibra

No queremos llegar al problema antes de solucionarlo
Blanco explica la urgencia de la inversión ante la saturación inminente de infraestructura actual.

En un momento en que América Latina busca su lugar en la economía digital global, LinkMax llega a Colombia con 120 millones de dólares y una visión que trasciende la simple conectividad: convertir al país en el nodo central de la infraestructura de inteligencia artificial en la región. Respaldada por Hyve Americas, la empresa apuesta por cables submarinos y fibra óptica terrestre para resolver una saturación que ya supera el 90 por ciento en la red actual. El proyecto revela una verdad más profunda sobre el desarrollo tecnológico: la ambición privada y la voluntad pública deben avanzar al mismo ritmo para que la infraestructura crítica se convierta en realidad.

  • Colombia opera al límite: su infraestructura submarina y terrestre supera el 90% de ocupación mientras el consumo de datos crece más del 20% cada año.
  • LinkMax irrumpe con 36 terabits de capacidad en el cable TAM-1, una cifra que casi iguala el consumo total anual del país, con activación comercial prevista para agosto de 2026.
  • Un anillo nacional de fibra óptica DWDM unirá Barranquilla, Bogotá, Bucaramanga, Medellín y Cúcuta, prometiendo latencias por debajo de 12 milisegundos en los puntos más distantes.
  • La empresa no compite por usuarios finales, sino que apunta directamente a centros de datos y arquitecturas de inteligencia artificial como su mercado estratégico.
  • El mayor riesgo no es técnico sino burocrático: los permisos administrativos y trámites regulatorios podrían desacelerar un cronograma que se extiende hasta mediados de 2028.

LinkMax llegó a Colombia hace poco más de un año con una misión que va más allá de vender megas: quiere que el país se convierta en el corazón digital de América Latina. Respaldada por Hyve Americas, un grupo centroamericano con presencia en Honduras, El Salvador y Guatemala, la empresa comprometió 120 millones de dólares en una apuesta que combina infraestructura submarina con una red terrestre de fibra óptica.

La estrategia tiene dos fases. La primera ya está en marcha: LinkMax aseguró cerca de 36 terabits de capacidad en el cable submarino TransAmericas-1, que desembarca en Barranquilla. La cifra cobra dimensión cuando se sabe que el consumo total estimado de Colombia ronda los 30 terabits anuales. Esta capacidad entrará en operación comercial en agosto de 2026, tras concluir las pruebas técnicas en curso.

La segunda fase es más ambiciosa. Un anillo nacional de fibra óptica con tecnología DWDM conectará Barranquilla con Bogotá, con ramificaciones hacia Bucaramanga, Medellín y Cúcuta, esta última como puerta de interconexión con Venezuela. Las primeras rutas operarán en el segundo trimestre de 2027 y el anillo completo se espera para mediados de 2028. La meta técnica es mantener la latencia por debajo de los 12 milisegundos y garantizar redundancia ante cortes de fibra.

LinkMax no busca competir con operadores tradicionales en el segmento residencial. Su objetivo son los centros de datos y los proveedores de contenido que construyen arquitecturas de inteligencia artificial. Ya opera en instalaciones de Vtal en Barranquilla y Equinix en Bogotá, y negocia presencia en Cali, Medellín y Bucaramanga.

El principal obstáculo no es tecnológico: es administrativo. El CEO Alex Blanco ha pedido al nuevo gobierno que agilice los permisos para obras civiles asociadas al tendido de cables. Sin esa alineación regulatoria, el cronograma podría retrasarse. Colombia tiene la oportunidad de convertirse en hub digital regional, pero su concreción dependerá tanto de la capacidad técnica de LinkMax como de la disposición del Estado para acompañar el despliegue de infraestructura crítica.

LinkMax llegó al mercado colombiano de telecomunicaciones hace poco más de un año con una misión ambiciosa: convertir al país en un centro neurálgico para la infraestructura digital de América Latina. La empresa, respaldada por Hyve Americas, un grupo centroamericano con operaciones en Honduras, El Salvador y Guatemala, ha comprometido 120 millones de dólares en un despliegue que combina cables submarinos internacionales con una red terrestre de fibra óptica que atravesará el país de norte a sur.

Alex Blanco, CEO de LinkMax, explica que la estrategia se divide en dos fases claramente definidas. La primera ya está en marcha: la adquisición de capacidad en el cable submarino TransAmericas-1, que llega hasta Barranquilla. LinkMax aseguró aproximadamente 36 terabits de capacidad en esta línea submarina, una cifra que resulta particularmente significativa cuando se considera que el consumo total estimado de datos en Colombia ronda los 30 terabits anuales. Esta capacidad internacional entrará en operación comercial a mediados de agosto de 2026, después de completar las pruebas técnicas actualmente en curso.

La segunda fase, más ambiciosa aún, contempla la construcción de un anillo nacional de fibra óptica con tecnología DWDM que funcionará como la columna vertebral de la conectividad terrestre. El diseño utiliza cables de 144 hilos con interfaces capaces de transportar hasta 1,2 terabits. El trazado principal conectará Barranquilla con Bogotá, con ramificaciones hacia Bucaramanga y Medellín, y una extensión hacia Cúcuta que facilitará la interconexión con Venezuela. Las primeras rutas nacionales comenzarán a operar en el segundo trimestre de 2027, aunque la culminación del anillo completo no se espera hasta mediados de 2028. El objetivo técnico es establecer redundancia que evite interrupciones por cortes de fibra y mantener la latencia por debajo de los 12 milisegundos en los puntos más distantes.

La justificación comercial de esta inversión descansa en una realidad incómoda: la infraestructura actual de Colombia está llegando a sus límites. Según Blanco, tanto la capacidad submarina como la terrestre operan con ocupación superior al 90 por ciento. El crecimiento en consumo de datos supera el 20 por ciento anual, una tasa que ha llevado al país a un punto de saturación. LinkMax no busca competir directamente con operadores existentes en el segmento de usuarios finales, sino posicionarse como proveedor de infraestructura para centros de datos y proveedores de contenido que manejan arquitecturas de inteligencia artificial. La compañía ya mantiene operaciones activas en el Centro de Datos de Vtal en Barranquilla y en Equinix en Bogotá, y avanza en negociaciones con operadores en Cali, Medellín y Bucaramanga.

Sin embargo, la ejecución de este cronograma enfrenta un obstáculo administrativo. Blanco señala que la velocidad de los trámites públicos debe alinearse con las necesidades reales de despliegue de infraestructura física. La empresa ha hecho peticiones específicas al nuevo gobierno: optimizar la gestión de permisos para agilizar las obras civiles asociadas al tendido de cables. Sin esta alineación regulatoria, el calendario de inversión podría desacelerarse. Por ahora, LinkMax mantiene su apuesta de convertir a Colombia en un hub digital de la región, pero su éxito dependerá tanto de su capacidad técnica como de la disposición del Estado para facilitar el despliegue de infraestructura crítica.

LinkMax llega para modernizar la conectividad internacional y consolidar al país como un hub digital de la región
— Alex Blanco, CEO de LinkMax
El crecimiento en consumo de datos excede el 20 por ciento anual y ya estamos llegando a unos límites
— Alex Blanco, CEO de LinkMax
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué LinkMax decide invertir 120 millones de dólares precisamente ahora en Colombia, cuando ya existen operadores establecidos?

Model

Porque la infraestructura actual está saturada. Los cables submarinos y las redes terrestres operan al 90 por ciento de ocupación. El crecimiento de datos supera el 20 por ciento anual. LinkMax no viene a competir con operadores tradicionales, sino a resolver un cuello de botella que nadie más está atendiendo con urgencia.

Inventor

¿Qué hace diferente a LinkMax en términos técnicos?

Model

El anillo nacional que proponen usa cables de 144 hilos con interfaces de 1,2 terabits. Eso es redundancia real: si se corta la fibra en un punto, el tráfico sigue fluyendo por rutas alternas. Además, mantienen latencia por debajo de 12 milisegundos, lo que es crítico para centros de datos de inteligencia artificial.

Inventor

¿A quién le vende LinkMax sus servicios?

Model

No al usuario final. Venden a centros de datos, proveedores de contenido, operadores que necesitan redundancia. Ya operan en Vtal Barranquilla y Equinix Bogotá. Son proveedores de infraestructura, no competidores de retail.

Inventor

¿Cuál es el riesgo más grande para que este plan fracase?

Model

Los trámites administrativos. Blanco fue claro: necesitan que el gobierno acelere permisos para obras civiles. Si los trámites se demoran, el cronograma se cae. La tecnología está lista, el dinero está comprometido, pero la burocracia puede detener todo.

Inventor

¿Qué significa para Colombia que LinkMax logre esto?

Model

Significa que el país deja de ser un consumidor pasivo de conectividad internacional y se convierte en un nodo de distribución regional. Los 36 terabits que LinkMax adquirió en el cable submarino casi duplican el consumo total actual del país. Eso es capacidad para crecer, para atraer operaciones de datos que antes iban a otros países.

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