En la noche del miércoles, Estudiantes de La Plata cruzó la cordillera con la determinación de quien ya sabe lo que es capaz de hacer: goleó 3-0 a Universidad Católica en Santiago y selló su lugar en los cuartos de final de la Copa Libertadores. Los goles de Joaquín Correa y Guido Carrillo —doble— no fueron accidente sino expresión de un equipo que ha encontrado su forma bajo la conducción del Cacique Medina. En el gran teatro del fútbol continental, el Pincha escribe su nombre con autoridad.