El piloto del avión de 'El Mayo' Zambada sigue siendo un misterio casi dos años después

El Mayo Zambada fue privado de la libertad en un rancho y obligado a abordar el avión privado según su propia declaración.
La identidad del piloto permanece bajo reserva, alimentando especulaciones
Casi dos años después del traslado de Zambada, la pregunta fundamental sobre quién conducía el avión sigue sin respuesta.

Casi dos años después de que Ismael 'El Mayo' Zambada fuera trasladado en un avión privado desde México hasta Nuevo México, la pregunta más elemental del caso permanece sin respuesta: quién pilotó esa aeronave. Los documentos del FBI revelan una operación meticulosamente encubierta —con números de serie clonados, sistemas alterados y huellas de forcejeo en la cabina— que sugiere una planificación que va más allá de lo que los gobiernos han admitido. En el espacio entre lo que se sabe y lo que se calla, crece la sospecha de que la colaboración bilateral fue más profunda de lo que cualquier declaración oficial ha reconocido.

  • El avión utilizado para trasladar a El Mayo fue modificado con tal precisión —clonación de números de serie, alteración del plan de vuelo, ampliación de combustible— que su rastreo resultó deliberadamente imposible.
  • Las huellas de un forcejeo dentro de la cabina —ventanas rotas, asientos dañados, marcas de zapatos— corroboran el relato de Zambada: fue llevado por la fuerza, no entregado voluntariamente.
  • El embajador Ken Salazar negó que el piloto fuera ciudadano o empleado estadounidense, pero se rehusó a revelar su identidad, manteniendo un silencio que alimenta más dudas que certezas.
  • La hipótesis más sólida —que 'El Jando', piloto de Los Chapitos, hubiera conducido el avión— fue descartada públicamente por el secretario García Harfuch, cerrando una pista sin abrir ninguna nueva.
  • La presidenta Sheinbaum instruyó revisar los nuevos documentos, pero la identidad del piloto sigue siendo la pieza ausente que podría definir el verdadero alcance de la participación estadounidense en la operación.

Casi dos años han transcurrido desde que Ismael 'El Mayo' Zambada fue trasladado en un avión privado desde México hasta Nuevo México, y la pregunta más fundamental del caso sigue sin respuesta: quién estaba en la cabina de mandos.

Documentos del FBI revelados recientemente por el periodista Luis Chaparro ofrecen detalles sin precedentes sobre la aeronave: un Beechcraft King Air de 1976 sometido a transformaciones exhaustivas para evitar ser identificado. Los números de serie fueron clonados, el sistema de transmisión modificado, el plan de vuelo alterado, las luces intermitentes removidas y el depósito de combustible ampliado. La pintura fue cambiada para hacerlo parecer un modelo más reciente. Al inspeccionar el interior, los agentes encontraron evidencia de un forcejeo: ventanas rotas, respaldos dañados, marcas de zapatos y restos de comida esparcidos por la cabina.

En su única declaración pública, transmitida a través de su abogado Frank Pérez, Zambada afirmó haber sido secuestrado en el rancho Huertos del Pedregal y obligado a abordar el avión. Según su relato, viajaban solo tres personas: él, Joaquín Guzmán López y el piloto. Nunca proporcionó información que permitiera identificar a quien conducía.

El entonces presidente López Obrador exigió explicaciones a Washington. El embajador Ken Salazar respondió asegurando que el avión no era del gobierno estadounidense y que el piloto no era ciudadano ni empleado de ese país, pero se negó a revelar su identidad alegando que la investigación seguía en curso. La posterior declaración del FBI sobre su participación en un 'operativo heroico y sin precedentes' volvió a encender las dudas sobre el alcance real de la colaboración bilateral.

Una de las hipótesis más sólidas señalaba a Mauro Alberto Núñez Ojeda, 'El Jando', piloto de confianza de Los Chapitos, cuya captura en febrero de 2025 alimentó las especulaciones. Sin embargo, el secretario Omar García Harfuch descartó públicamente esa posibilidad: aunque 'El Jando' era piloto privado y colaborador cercano de Iván Archivaldo, no participó en el traslado. Con esa línea cerrada, la presidenta Sheinbaum instruyó revisar los nuevos documentos, pero la identidad del piloto sigue siendo la pieza faltante de un rompecabezas que, de completarse, podría revelar definitivamente el nivel de participación estadounidense en una de las operaciones más sensibles de los últimos años.

Casi dos años han pasado desde que Ismael "El Mayo" Zambada fue trasladado en un avión privado desde México hasta Nuevo México, y la pregunta más fundamental del caso sigue sin respuesta: ¿quién estaba en la cabina de mandos?

Los documentos del FBI que salieron a la luz recientemente, revelados por el periodista Luis Chaparro en el noticiero Pie de Nota, ofrecen detalles sin precedentes sobre la aeronave utilizada en la operación de julio de 2024. El aparato era un Beechcraft King Air de 1976 que había sido sometido a transformaciones exhaustivas para evitar ser identificado. Los números de serie fueron clonados, el sistema de transmisión fue modificado, el plan de vuelo fue alterado, se removieron las luces intermitentes y se amplió el sistema de combustible para aumentar su autonomía. La pintura también fue cambiada para hacerlo parecer un modelo más reciente. Cuando agentes inspeccionaron el interior, encontraron evidencia de un forcejeo: ventanas rotas, respaldos de asientos dañados, marcas de zapatos, y restos de comida y bebidas esparcidos por la cabina.

Pero mientras los investigadores han podido reconstruir casi todos los detalles de lo que sucedió ese día, la identidad del piloto permanece bajo reserva. Esto ha alimentado especulaciones sobre si autoridades estadounidenses tuvieron una participación más directa de lo que han admitido públicamente. En su única declaración pública, transmitida a través de su abogado Frank Pérez, Zambada afirmó que fue secuestrado en el rancho Huertos del Pedregal y obligado a subir al avión. Según su relato, solo viajaban tres personas a bordo: él, Joaquín Guzmán López (hijo del Chapo), y el piloto. Pero nunca proporcionó información que permitiera identificar a quien conducía.

La ausencia de respuestas provocó que el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador pidiera explicaciones directas a Estados Unidos sobre cómo se había desarrollado la operación y quién había participado. El embajador estadounidense Ken Salazar respondió asegurando que el gobierno de Estados Unidos no había utilizado recursos propios, que el avión no era del gobierno, que el piloto no era empleado ni contratista de Washington, y que tampoco era ciudadano estadounidense. Pero se negó a revelar su identidad, argumentando que la investigación aún estaba en curso.

El misterio se profundizó cuando el FBI reconoció públicamente haber participado en lo que describió como un "operativo heroico y sin precedentes". Esa declaración volvió a encender las dudas sobre el alcance real de la colaboración bilateral. A lo largo de estos casi dos años, surgieron varias hipótesis sobre quién podría haber estado al mando. Una de las más sólidas apuntaba hacia Mauro Alberto Núñez Ojeda, conocido como "El Jando", identificado como piloto de confianza de Iván Archivaldo Guzmán Salazar y operador logístico de Los Chapitos. Su captura en febrero de 2025 en Culiacán alimentó las especulaciones de que podría haber sido el piloto. Sin embargo, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, descartó públicamente esa posibilidad, confirmando que aunque "El Jando" era piloto privado y colaborador cercano de Iván Archivaldo, no participó físicamente en el traslado.

Con esa línea de investigación cerrada, el misterio persiste. Tras la publicación de los nuevos detalles sobre el avión, la presidenta Claudia Sheinbaum instruyó a la Secretaría de Relaciones Exteriores y al Gabinete de Seguridad revisar la información para determinar si aporta elementos adicionales a las investigaciones mexicanas. Pero por ahora, la identidad del piloto sigue siendo la pieza faltante de un rompecabezas que, de completarse, podría aclarar definitivamente el nivel de participación de autoridades estadounidenses en una de las operaciones más sensibles de los últimos años.

El gobierno de Estados Unidos no había utilizado recursos propios para concretar la entrega, el avión no era del gobierno, y el piloto no era empleado ni contratista de Washington
— Embajador Ken Salazar
"El Jando" era piloto privado y colaborador cercano de Iván Archivaldo Guzmán, pero no participó físicamente en el traslado del líder criminal hacia Estados Unidos
— Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué importa tanto quién fue el piloto? Al final, Zambada fue capturado.

Model

Porque su identidad es la llave para entender si esto fue una operación conjunta real o si Estados Unidos simplemente permitió que sucediera. Si el piloto era estadounidense o trabajaba para ellos, cambia todo.

Inventor

El embajador Salazar dijo que no era ciudadano estadounidense ni empleado de Washington.

Model

Lo dijo, pero se negó a revelar quién era. Eso es lo que genera desconfianza. Si realmente no había participación estadounidense, ¿por qué no simplemente decir el nombre?

Inventor

¿Y si el piloto está en peligro? ¿Si revelar su identidad lo pone en riesgo?

Model

Es posible. Pero entonces estamos hablando de alguien que trabajaba para el crimen organizado, no de un civil inocente. Y si eso es así, ¿qué tan profunda fue la colaboración entre gobiernos?

Inventor

Descartaron a "El Jando". ¿Eso cierra la puerta a otras hipótesis?

Model

Cierra una puerta, pero quedan muchas otras abiertas. Pudo haber sido cualquier piloto de confianza de Zambada, o alguien contratado específicamente para esa operación. El silencio es lo que mantiene viva la especulación.

Inventor

¿Crees que alguna vez sabremos quién fue?

Model

Probablemente no. Este es el tipo de secreto que los gobiernos guardan durante décadas. A menos que el piloto hable, o que documentos clasificados se filtren en el futuro, la respuesta podría quedar enterrada.

Quer a matéria completa? Leia o original em infobae ↗
Fale Conosco FAQ