En el Brasil de 2026, donde la democracia se construye en alianzas y la legitimidad se negocia en convenciones virtuales, el Partido Verde sumó su voz al proyecto de Luiz Inácio Lula da Silva de cara a los comicios del 4 de octubre. El respaldo, articulado en torno a la sostenibilidad, la inclusión social y el fortalecimiento institucional, revela cómo las coaliciones modernas buscan anclar el poder en valores más que en simples aritmética electoral. Sin embargo, la campaña avanza sobre un terreno quebradizo: una investigación judicial contra el hijo del presidente recuerda que ningún proyecto