Cuando el cielo convoca un eclipse, la humanidad busca el mejor lugar desde donde recibirlo. El 12 de agosto, 64 personas zarparán desde Mundaka a bordo del Kantarrabi para encontrar en el mar lo que la tierra no puede ofrecer: un horizonte sin interrupciones, donde el agua y el cielo se funden en una sola mirada. El patrón Kepa Aramburu, consciente de que esa fecha lleva también la memoria de la galerna vasca, convirtió la coincidencia en una invitación a vivir el fenómeno de otra manera.