Un fallo mecánico en la turbina causó un incendio en 1989 que neutralizó sistemas de seguridad automáticos, requiriendo intervención manual urgente de operarios para evitar una catástrofe mayor. El CSN atribuyó el accidente a envejecimiento de instalaciones y fallos de diseño original; la empresa explotadora rechazó costosas correcciones, llevando a la revocación de licencia un año después.
El legado radiactivo y millonario de Vandellós I: 37 años de desmantelamiento
No hubo operarios heridos ni escapes de productos radiactivos, pero el accidente marcó el fin operativo de la central y generó pánico ciudadano por comparación con Chernóbil.