En la primera mitad de 2026, Carlos Slim ha desplegado una estrategia de expansión que abarca desde las profundidades del Golfo de México hasta las redes de fibra óptica de Brasil y Perú. A través de Grupo Carso y América Móvil, el empresario mexicano ha invertido miles de millones de dólares para consolidar el control sobre recursos energéticos y conectividad digital en América Latina. Estas adquisiciones no son movimientos aislados, sino piezas de un tablero más amplio: el de quien apuesta a que el petróleo y la banda ancha serán los pilares gemelos del desarrollo regional en las próximas dé