En el tablero de Oriente Medio, el poderío militar estadounidense choca con sus propios límites: las campañas contra Irán no lograron sus objetivos estratégicos, el programa nuclear persa sigue en pie y el estrecho de Ormuz permanece bajo control iraní. Lo que no pudo resolverse por la fuerza se intenta sostener mediante un bloqueo económico, mientras nuevas alianzas regionales —encabezadas por Turquía, Arabia Saudita y Pakistán— reconfiguran silenciosamente el orden que Washington creyó poder dictar. El estancamiento no es solo militar: es el reflejo de una credibilidad imperial en retirada.
El imperialismo estadounidense se estanca en Irán mientras se reconfiguran equilibrios en Oriente Medio
Conflicto regional en expansión afecta civiles en Yemen, Líbano, Gaza e Irak; ataques aéreos y bloqueos generan crisis humanitaria y desplazamientos.