El pánico se convirtió en apuesta cuando los bancos centrales hablaron
En el último día de agosto, el Ibex 35 completó una de las remontadas más llamativas del año: desde el pánico del 6 de agosto, cuando el índice tocó fondo arrastrado por las turbulencias globales, el mercado español recuperó más de 1.000 puntos para cerrar el mes con un avance del 3%. Detrás de esta transformación no hubo un cambio en los fundamentos de las empresas, sino algo más antiguo y poderoso: la palabra de los bancos centrales, que prometieron alivio en forma de bajadas de tipos y devolvieron la calma a inversores que habían perdido la fe.
- El 6 de agosto, el Ibex 35 acumulaba una caída mensual del 7% en medio de un pánico financiero global que hundió también los mercados japoneses.
- En apenas tres semanas, el índice rebotó más de 1.000 puntos —una recuperación del 10%— encadenando tres semanas consecutivas al alza.
- Inditex e Iberdrola, que juntas representan el 30% del índice, alcanzaron máximos históricos y actuaron como locomotoras de la recuperación.
- Los bancos centrales de Japón, Europa y Estados Unidos emitieron señales coordinadas de bajadas de tipos inminentes, disipando la incertidumbre que había paralizado a los inversores.
- El cierre de agosto por encima de los 11.400 puntos deja al Ibex 35 a las puertas de sus máximos anuales, con la mirada puesta en si septiembre confirmará las promesas de los bancos centrales.
La bolsa española cerró agosto con una victoria que a principios de mes parecía imposible. El Ibex 35 superó los 11.400 puntos por primera vez desde junio, acercándose a sus máximos anuales tras un mes que comenzó en pánico y terminó en remontada.
El 6 de agosto marcó el punto más oscuro: el índice acumulaba una caída mensual del 7%, arrastrado por las turbulencias financieras globales y el desplome de los mercados japoneses. Lo que siguió fue una recuperación de más de 1.000 puntos, un rebote del 10% que transformó un posible desastre en un avance mensual del 3,04%.
Dos empresas explican buena parte de ese giro: Inditex e Iberdrola, que juntas representan el 30% del índice, alcanzaron máximos históricos durante el mes y arrastraron al alza al resto del mercado. En la última sesión de agosto también destacó Grifols, que subió un 1,44% en medio de especulaciones sobre una posible oferta de exclusión financiada con el apoyo de fondos soberanos árabes y asiáticos. Las socimis Colonial y Merlin ganaron entre el 2% y el 3%. Los grandes bancos cerraron en positivo, con Sabadell y Caixabank a la cabeza.
El motor real de la recuperación fue un cambio de tono en los bancos centrales. El Banco de Japón descartó nuevas subidas de tipos si persistía la inestabilidad, mientras que el BCE y la Reserva Federal apuntaron a bajadas inminentes. Esos mensajes bastaron para restaurar la confianza de unos inversores que habían estado en pánico. El resto de Europa cerró prácticamente plano, y el petróleo Brent retrocedió un 2% hasta los 77 dólares.
Agosto queda, entonces, como el mes de la gran remontada española. Lo que venga en septiembre dependerá de si los bancos centrales cumplen con lo que prometieron.
La bolsa española cierra agosto con una victoria que parecía improbable hace apenas tres semanas. El Ibex 35 terminó la sesión del viernes con una ganancia modesta del 0,38%, pero lo importante es dónde llegó: superó los 11.400 puntos por primera vez desde junio, acercándose peligrosamente a sus máximos anuales. Para quien haya seguido el mes completo, esta cifra representa algo cercano a un milagro de mercado.
El mes comenzó en pánico. El 6 de agosto, el índice español tocó fondo tras las turbulencias financieras globales y el desplome de los mercados japoneses. Ese día, el Ibex 35 acumulaba una caída mensual del 7%. Desde ese mínimo hasta el cierre de agosto, el índice rebotó más de 1.000 puntos, una recuperación del 10% que selló la tercera semana consecutiva al alza. El mes completo cierra con un avance del 3,04%, transformando lo que pudo haber sido un desastre en una remontada notable.
Dos nombres explican buena parte de esta recuperación: Inditex e Iberdrola. Estos dos pesos pesados del índice, que juntos representan el 30% de su composición, alcanzaron máximos históricos durante agosto. Su fortaleza arrastró al resto del mercado. El viernes, sin embargo, Inditex cedió terreno con una caída del 0,75%, mientras que otros valores tomaban el relevo.
Entre los ganadores del día destacó Grifols, que subió un 1,44% en medio de especulaciones sobre una posible oferta pública de adquisición. Brookfield estaría buscando aliados entre fondos soberanos árabes y asiáticos para financiar una operación de exclusión. Lo que hace compleja cualquier transacción es que no basta con comprar las acciones: los nuevos propietarios tendrían que recomprar también la deuda en manos de los acreedores, duplicando prácticamente el costo total de hacerse con el control de la compañía. Las socimis Colonial y Merlin ganaron el 3% y el 2% respectivamente. Puig, Rovi y Logista completaron el quinteto de mejores comportamientos. En el lado negativo, además de Inditex, cayeron Cellnex, IAG, Indra y ACS, aunque con pérdidas de apenas décimas. Los bancos cerraron en positivo: Santander subió un 0,17%, BBVA un 0,8%, Caixabank un 1% y Sabadell un 1,3%.
Lo que permitió esta recuperación fue un cambio fundamental en el tono de los bancos centrales. Después de semanas de incertidumbre, el Banco de Japón señaló que evitaría subir tipos de interés si la inestabilidad financiera persistía. Casi simultáneamente, tanto el Banco Central Europeo como la Reserva Federal emitieron mensajes que apuntaban a bajadas de tipos inminentes. Estos anuncios calmaron a inversores que habían estado en pánico.
El contexto europeo fue más templado. Las principales bolsas del continente cerraron prácticamente planas, con tonos levemente negativos en Fráncfort, París y Londres, cada una cediendo un 0,1%. El índice italiano Mib subió un 0,5%, alineándose con la fortaleza española. En los mercados de materias primas, el petróleo Brent cayó un 2% hasta 77,1 dólares por barril, reflejando las tensiones en Oriente Medio que marcaron la semana. El gas europeo TTF subió un 1% hasta 39,5 euros por megavatio-hora. El euro se debilitó a 1,106 dólares. En el mercado de deuda, el bono español a 10 años subió su rendimiento al 3,12%, mientras que el estadounidense cotizaba al 3,88%, el francés al 3,01% y el alemán al 2,3%.
Augusto cierra, entonces, como el mes de la gran remontada. Desde el pánico del 6 de agosto hasta el cierre del viernes, el mercado español demostró que los anuncios de los bancos centrales siguen siendo el factor más poderoso para restaurar la confianza de los inversores. Lo que suceda en septiembre dependerá de si esos bancos centrales cumplen con las promesas que hicieron.
Citas Notables
El Ibex 35 cierra su tercera semana consecutiva al alza con un avance del 1,1%— Datos de mercado
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Cómo es posible que un índice caiga un 7% en una semana y luego recupere todo en tres semanas?
Los bancos centrales. Cuando el Banco de Japón dijo que no subiría tipos si había inestabilidad, y cuando la Fed y el BCE señalaron bajadas inminentes, los inversores dejaron de vender por pánico y empezaron a comprar de nuevo.
Pero el viernes el mercado europeo cerró plano. ¿Eso no contradice la recuperación?
No exactamente. El Ibex 35 es diferente. Tiene dos acciones enormes, Inditex e Iberdrola, que representan el 30% del índice. Cuando ellas suben a máximos históricos, el índice sube aunque el resto de Europa esté quieta.
¿Y Grifols? ¿Por qué sube si hay una oferta de compra pendiente?
Porque la oferta aún no es segura. Brookfield está buscando aliados. Mientras negocia, el mercado apuesta a que el precio subirá más. Pero hay un problema: la deuda de Grifols es enorme, así que cualquier comprador tendría que pagar casi el doble.
¿Qué pasa ahora con el petróleo cayendo?
Eso es complicado. Cae porque hay tensión en Oriente Medio, pero no es una caída de pánico. Es más bien una corrección. El gas europeo subió, así que hay preocupación por el suministro, pero controlada.
¿Debería alguien confiar en que agosto fue el punto de inflexión?
Depende. Si los bancos centrales cumplen con las bajadas de tipos que prometieron, sí. Si no, el pánico vuelve. Agosto fue la remontada, pero septiembre dirá si fue real o solo un alivio temporal.