Condiciones nunca vistas, según relatan los medios que tratan de sofocarlo
El incendio de Fasgar/Igueña en León es catalogado como el más desfavorable del país, con múltiples focos que se reactivan violentamente por el viento en una orografía extremadamente compleja. Galicia ha dejado de arder por primera vez en tres semanas tras la mejora de condiciones meteorológicas, aunque ya ha quemado 96.000 hectáreas, la mayor extensión en lo que va de siglo.
- 96.000 hectáreas quemadas en Galicia en agosto, la mayor extensión de este siglo
- 35.691 personas evacuadas desde el inicio de la ola de incendios
- 57 personas detenidas por relación con incendios intencionales; 140 investigadas
- Incendio de Fasgar/Igueña catalogado como el más desfavorable del país
- Berlanga del Bierzo, 400 habitantes, evacuada por nuevo incendio intencionado
El incendio de Fasgar en El Bierzo permanece descontrolado con condiciones nunca vistas, mientras Galicia logra su primer día sin grandes fuegos tras tres semanas de devastación que ha arrasado 96.000 hectáreas.
El incendio de Fasgar/Igueña en León se comporta como una bestia sin domesticar. Múltiples focos despiertan de repente, avivados por las ráfagas de viento que cada tarde lo relanzan con violencia. La orografía del terreno —valles estrechos y profundos— convierte la extinción en un acertijo sin solución clara. Virginia Barcones, directora general de Protección Civil, lo ha llamado el fuego más desfavorable no solo de Castilla y León, sino de todo el país. Es el más preocupante de los cinco incendios de nivel 2 que siguen activos en la región, y concentra un despliegue de medios sin precedentes: brigadas de refuerzo, helicópteros nacionales e internacionales, efectivos de la Unidad Militar de Emergencias. Los equipos en el terreno hablan de condiciones nunca vistas.
Mientras Castilla y León lucha contra este fuego que se resiste, Galicia ha logrado un hito: por primera vez en tres semanas no tiene grandes incendios forestales activos. La mejora llegó con el descenso de temperaturas y las lluvias en algunas zonas. Pero el precio ya está pagado. En agosto, la comunidad gallega ha visto arder 96.000 hectáreas, la mayoría en la provincia de Ourense. Es la mayor extensión quemada en Galicia en lo que va de siglo. En Asturias, la situación también mejora: los vecinos de Villarmayor y Villarcebollín, desalojados por el incendio de San Antolín de Ibias, han podido regresar a casa. Ese fuego, que ha afectado a unas 400 hectáreas de pinar y monte bajo, sigue siendo el único considerado activo en la región, aunque la lluvia ha ayudado a controlar las llamas.
La escala humana de esta ola de fuegos es brutal. Desde que comenzó, 35.691 personas han tenido que abandonar sus hogares. El jueves por la tarde, Berlanga del Bierzo —una población de 400 habitantes— fue evacuada por un nuevo incendio que se declaró junto a la localidad. La Guardia Civil detuvo a un varón de 20 años como presunto autor de este fuego intencionado. No es un caso aislado: desde el inicio de la emergencia, se han detenido a 57 personas por su posible relación con los incendios, y 140 más han sido investigadas.
Las previsiones meteorológicas mantienen la alerta en rojo en el noroeste peninsular. El peligro sigue siendo extremo por el índice acumulativo de las zonas de los grandes incendios, y las condiciones atmosféricas no son favorables. El fuego de Porto, que lleva 15 días activo tras la caída de un rayo, ya ha calcinado al menos 16.000 hectáreas. Aunque su evolución ha sido favorable en las últimas horas —tanto en la zona zamorana como en la leonesa—, la amenaza persiste.
El jueves, los Reyes Felipe VI y Leticia visitaron Ourense después de pasar por León y Zamora. Ante los afectados, el monarca pidió aprender de lo ocurrido para prevenir en el futuro, y transmitió que la Corona pretende que sientan la cercanía de las instituciones del Estado. En el Senado, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, compareció a petición del PP. Cargó contra el partido por utilizar de forma partidista la catástrofe, con una versión distorsionada de la realidad que, según él, menosprecia el trabajo bien hecho y enmascara sus propios errores de gestión. Grande-Marlaska dejó claro que la emergencia no se dará por cerrada hasta que se extingan todos los incendios y se desplieguen las ayudas necesarias en las zonas afectadas.
Notable Quotes
Es el más desfavorable no solo en Castilla y León, sino de todo el país— Virginia Barcones, directora general de Protección Civil, sobre el incendio de Fasgar
La emergencia no se dará por cerrada hasta que se den por extinguidos todos los incendios y se desplieguen las ayudas necesarias— Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué el incendio de Fasgar es tan diferente de los otros? ¿Qué lo hace incontrolable?
La geografía lo hace casi imposible. Valles estrechos y profundos, vientos que llegan cada tarde como un reloj. Los focos no se apagan; se despiertan. Es como intentar sofocar un fuego que tiene su propia voluntad.
Galicia logró controlarlo. ¿Qué cambió allí que no está pasando en León?
La lluvia y las temperaturas más bajas. Pero Galicia pagó un precio enorme antes de eso: 96.000 hectáreas. Es el peor año de este siglo. El control llegó demasiado tarde.
¿Hay un patrón en los incendios intencionales? ¿Por qué 57 detenidos?
No se sabe si hay un patrón claro. Pero 57 personas detenidas en una ola de fuegos sugiere que no es todo negligencia o rayo. Hay intención. El caso de Berlanga, con un joven de 20 años, es solo el más reciente.
¿Qué significa que 35.691 personas hayan sido evacuadas?
Significa que esto no es un incendio forestal. Es una catástrofe que toca pueblos enteros. Berlanga tiene 400 habitantes. Imagina eso multiplicado por decenas de localidades. Gente que dejó sus casas sin saber si volverían.
¿Por qué el ministro del Interior atacó al PP en el Senado?
Porque la emergencia se ha politizado. Mientras los fuegos siguen ardiendo, hay una batalla sobre quién tiene la culpa. Grande-Marlaska defiende su gestión. El PP cuestiona si se hizo lo suficiente. Los afectados están en el medio.