En el atardecer del 12 de agosto de 2026, la Luna se interpondrá entre la Tierra y el Sol sobre la península Ibérica por primera vez en más de un siglo, regalando a quienes se encuentren en el norte de la Comunidad de Madrid hasta noventa segundos de oscuridad total. Es un fenómeno que la ciencia puede predecir con exactitud milimétrica pero que la experiencia humana difícilmente puede anticipar: la luz que desaparece, el frío repentino, la naturaleza que se detiene. En un punto concreto del planeta, esto ocurre apenas una vez cada 375 años.