El 12 de agosto, la luna se interpondrá entre el sol y la Tierra sobre la península ibérica, reduciendo en 5 gigavatios la generación fotovoltaica española durante poco menos de dos horas vespertinas. Red Eléctrica y sus homólogos europeos, curtidos en el eclipse de 2015, han preparado reservas y coordinación transfronteriza para absorber el vacío sin que el ciudadano perciba interrupción alguna. El fenómeno recuerda que incluso los sistemas energéticos más modernos siguen siendo hijos del cielo y sus ritmos.