La diferencia no es la cantidad de petróleo, sino la arquitectura institucional
Vaca Muerta podría igualar las exportaciones del sector agropecuario, generando divisas récord, pero el empleo que crea es limitado y altamente calificado. La diferencia entre países como Australia y Angola no es la riqueza de recursos, sino instituciones sólidas, estabilidad regulatoria y capacidad de reinversión de la renta.
- Vaca Muerta podría generar USD 30 mil millones anuales en exportaciones para 2031, equivalente a todo el sector agropecuario
- Comodoro Rivadavia perdió más de 6 mil empleos en dos años; Chubut registró caída del 22% en empleo minero entre 2023 y 2025
- Vaca Muerta emplea hoy casi 30 mil personas, se espera 40 mil en 2030, pero la tecnología reduce la demanda futura
- Un trabajador del petróleo en Comodoro gana 6,4 millones de pesos mensuales; uno de comercio gana 1,8 millones en la misma ciudad
El Gobierno apuesta a Vaca Muerta como motor de crecimiento con proyecciones de USD 30 mil millones en exportaciones para 2031, pero expertos cuestionan si Argentina tiene la capacidad institucional para transformar esa riqueza en desarrollo inclusivo.
El Gobierno de Javier Milei ha puesto todas sus fichas en Vaca Muerta. La cuenca neuquina es, según la narrativa oficial, la locomotora que llevará a Argentina hacia el podio de las potencias mundiales. Las cifras son monumentales: inversiones por 130 mil millones de dólares en los próximos años, un millón de barriles diarios de petróleo este año, y exportaciones energéticas que alcanzarían los 30 mil millones de dólares anuales para 2031, un monto equivalente a todo lo que hoy genera el sector agropecuario. El presidente de YPF, Horacio Marín, lo dijo sin ambages en Houston hace poco: no hay lugar en el mundo donde se invierta tanto como en Vaca Muerta.
Pero hay una pregunta que flota sobre todo esto, incómoda y persistente: ¿todos tienen ticket para subirse a ese tren? ¿Hay lugar para los once millones de personas que viven en el Conurbano bonaerense? Y la más importante de todas: ¿es un viaje hacia Australia o hacia Angola? La diferencia entre esos dos destinos no es menor. Australia logró transformar su abundancia de recursos naturales en desarrollo sostenido durante 28 años de crecimiento ininterrumpido. Angola, en cambio, quedó atrapada en un ciclo de volatilidad política, instituciones débiles y captura de rentas por parte de las élites. La politóloga Mara Pegoraro lo resume así: el problema del desarrollo no es exclusivamente un problema de recursos, sino de decisiones políticas. Lo que diferencia a Australia de Angola no es la cantidad de petróleo o gas, sino la arquitectura institucional que rodea esa riqueza.
Argentina, según Pegoraro, comparte más características con Angola que con Australia. Sufre de inestabilidad regulatoria recurrente, cambios de reglas que erosionan la confianza inversora, tensión permanente entre federalismo y centralización de la renta, y ausencia de un mecanismo robusto de ahorro soberano. El politólogo Andrés Malamud agrega otro diagnóstico inquietante: la principal barrera para el desarrollo argentino no está en la política, sino en la Justicia. Los empresarios y los Estados extranjeros hablan con el Presidente y esperan las leyes del Congreso, pero no esperan nada de los jueces argentinos. Esa es la falla que importa. Cuando conversa con los mercados mundiales, dice Malamud, lo que ve es que no hay expectativas serias de que Argentina sea un pionero en desarrollo, en parte porque le falta la capacidad autónoma de garantizar los contratos.
Mientras tanto, Vaca Muerta crece de manera exponencial. Emplea hoy casi 30 mil personas en forma directa registrada, más de 26 mil sindicalizadas. Hace diez años eran 17 mil, y se espera que en 2030 lleguen a 40 mil. Los salarios son extraordinarios comparados con el resto de la economía: un operario gana 4 millones de pesos mensuales, un supervisor 9 millones, un profesional sin convenio 25 millones. Neuquén es la única provincia del país que registró aumento de empleo registrado en 2025 y tiene, por lejos, el salario promedio más alto: 3,5 millones de pesos. Pero ese empleo es altamente calificado. El ministro de Energía de Neuquén, Gustavo Medeles, lo explica así: no es obvio que puedas trabajar en el petróleo sin formación. No hablo solo de educación formal, sino de responsabilidad y compromiso. Formas parte de una cadena de valor muy integrada donde el resultado final depende de cualquier eslabón. Es una máquina de procesar gente que por ahí no alcanza a comprender el nivel de compromiso que exige.
La provincia se prepara para el crecimiento, pero también advierte sobre sus límites. La demanda de trabajo que hoy tiene Vaca Muerta puede no crecer con la misma intensidad en el futuro. ¿Por qué? Por la profesionalización del recurso humano y la precisión de la tecnología. Una compañía ejemplifica: cuando arrancamos tardábamos 60 días en hacer un pozo, hoy se hace en 16. En dos años, ¿cuánto tardaré? Existe otro espejo: en Estados Unidos, una cuadrilla hace el mismo trabajo con 12 personas, mientras que en Neuquén se necesitan 25. El empleo que crea Vaca Muerta es real, pero es limitado y cada vez más eficiente.
Mientras Vaca Muerta concentra inversiones y protagonismo, Comodoro Rivadavia vive un proceso de declive. Una ciudad que vivió del petróleo durante más de 100 años, que tocó su máximo esplendor hace 15 años, enfrenta hoy más de 6 mil despidos en los últimos dos años. La paradoja es brutal: los puestos de trabajo que se destruyen en la industria del petróleo en Chubut y Santa Cruz son más de los que crea el mismo sector en Vaca Muerta. Chubut registraba 13 mil empleados en minería y canteras en el tercer trimestre de 2023. Para el tercer trimestre de 2025, ese número era de 10.494, un 22% menos. La destrucción de empleo asalariado privado en Chubut llegó al 7% en los últimos dos años, pero en Santa Cruz alcanzó el 15%. Hay un dato central: la retirada agresiva y acelerada de YPF desestructuró la cadena de valor del sector. En febrero de este año, YPF terminó de desprenderse de sus activos en la cuenca del Golfo San Jorge, cediendo la explotación de Manantiales Berh al holding Pérez Companc por 450 millones de dólares. El nuevo operador busca hacer aún más eficiente el proceso productivo.
La diferencia salarial en Comodoro es abismal. Un trabajador del petróleo cobraba en diciembre de 2025 un promedio de 6,4 millones de pesos mensuales, mientras que uno de comercio recibía 1,8 millones o un docente 1,1 millones. Todo en la misma ciudad. Según un informe de Fundar publicado en diciembre, la Cuenca del Golfo San Jorge se enfrenta a un desafío de reconversión productiva. Tras más de un siglo de potenciar la vida económica y social de la Patagonia, su producción hidrocarburífera cayó un 33% en gas y un 20% en petróleo entre 2017 y 2025. La matriz productiva y económica de Argentina se está transformando: mientras Vaca Muerta concentra inversiones, la Cuenca del Golfo San Jorge vive un proceso de declive. Esta crisis no es un fenómeno aislado. Es un nuevo capítulo de los clásicos ciclos de auge y caída de las economías basadas en hidrocarburos, ahora intensificados por la transición energética global. Cabe preguntarse, entonces, si Comodoro no es, acaso, un recuerdo del futuro.
Citações Notáveis
El problema del desarrollo no es exclusivamente un problema de recursos, es más bien un problema de decisiones políticas— Mara Pegoraro, politóloga
Los empresarios y los Estados extranjeros hablan con el Presidente y esperan las leyes del Congreso, pero no esperan nada de los jueces argentinos. Ese es el poder que falla en la democracia Argentina— Andrés Malamud, politólogo
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué el Gobierno insiste tanto en Vaca Muerta si los números muestran que el empleo que crea es limitado?
Porque los números de divisas son reales y urgentes. Argentina necesita dólares ahora. Vaca Muerta puede generar 30 mil millones anuales en exportaciones. Eso es dinero que entra al país, que estabiliza la moneda, que permite pagar deuda. El empleo es secundario en esa lógica.
Pero entonces, ¿quién se beneficia realmente de esa riqueza?
Esa es la pregunta que nadie quiere responder. Los trabajadores calificados en Neuquén ganan muy bien. Las empresas energéticas ganan. El Estado captura impuestos. Pero los 11 millones de personas del Conurbano, o los 6 mil despedidos de Comodoro, no ven nada de eso.
¿Entonces Argentina está condenada a ser Angola?
No necesariamente. Australia también tuvo petróleo y lo transformó en desarrollo. La diferencia fue que Australia construyó instituciones sólidas, estabilidad regulatoria, un mecanismo de ahorro soberano. Argentina tiene los recursos, pero no tiene eso. Y los jueces argentinos son un problema que nadie sabe cómo resolver.
¿Qué pasa con Comodoro Rivadavia?
Es el canario en la mina. Una ciudad que vivió 100 años del petróleo, que fue próspera, que ahora se desmorona. Perdió 6 mil empleos en dos años. YPF se fue. Las PyMEs cerraron. Es lo que pasa cuando concentras toda la inversión en un lugar y abandonas el resto.
¿Puede Argentina evitar ese destino?
Solo si toma decisiones políticas difíciles ahora. Si reinvierte la renta energética en educación, en infraestructura, en diversificación productiva. Si construye instituciones que duren más que un gobierno. Si protege a las ciudades que quedan atrás. Pero eso requiere planificación a largo plazo, y Argentina no es buena en eso.