Hace doscientos años, Juan Crisóstomo de Arriaga fue enterrado en una fosa común de Montmartre con apenas diecinueve años, llevándose consigo una voz musical que no imitaba a nadie. El Cuarteto Quiroga, tras dos décadas de estudio y reflexión, publica ahora la integral de sus tres cuartetos de cuerda con cuerdas de tripa, reclamando para el compositor bilbaíno el lugar que la historia le negó. Es el gesto de quienes creen que la memoria no es nostalgia, sino justicia.
El Cuarteto Quiroga rinde homenaje a Arriaga en el bicentenario del compositor bilbaíno
Juan Crisóstomo de Arriaga murió de tuberculosis a los 19 años en París, truncando una carrera excepcional que habría podido transformar la música española del siglo XIX.