El nuevo Roadster volador será controlado por control remoto sin pasajeros a bordo, expulsará gas a alta presión con ruido ensordecedor y carecerá de homologación para vías públicas. Tesla enfrenta crisis de diseño tras descatalogar el Model S sin sucesor y acumula ocho aplazamientos en el proyecto Roadster desde 2017, mientras BYD comercializa un verdadero coche volador funcional.