Durante décadas, la neurociencia concibió la decisión como un instante: una elección, un ganador, un camino. Un nuevo estudio publicado en Nature por investigadores del Baylor College of Medicine desafía esa imagen al revelar que el cerebro humano no elige y descarta, sino que mantiene varias rutas abiertas al mismo tiempo, ajustando el rumbo mientras la situación evoluciona. En ese espacio intermedio entre opciones —donde el hipocampo, la corteza cingulada anterior y la corteza orbitofrontal trabajan en conjunto— reside, al parecer, gran parte de lo que nos permite navegar un mundo que no esp