En La Cartuja, Zaragoza, Amazon Web Services construye un centro de datos que, al alcanzar su plena capacidad, consumirá tanta electricidad como una ciudad entera. Desde hace dos años, la aprobación de Red Eléctrica permanece pendiente, convirtiendo este proyecto en un espejo donde Aragón contempla una pregunta más profunda: qué clase de futuro energético está dispuesta a sostener. La magnitud del consumo —y la fragilidad implícita en 184 generadores de emergencia— recuerda que la economía digital no flota en la nube, sino que pesa sobre la tierra.