Las mujeres están fumando más, y los hombres menos
En Latinoamérica, el cáncer de pulmón está reescribiendo su propio retrato: ya no es exclusivamente la enfermedad del hombre fumador, sino una condición que avanza entre mujeres, niños y personas que jamás encendieron un cigarrillo. Perú, con más de 2.900 diagnósticos anuales y una notable prevalencia de mutaciones tratables, ilustra tanto los avances de la medicina de precisión como las fracturas estructurales que dejan a familias enteras cruzando fronteras en busca de atención pediátrica. El cambio epidemiológico que hoy registran los especialistas es, en el fondo, un espejo de décadas de hábitos, entornos contaminados y sistemas de salud que aún no terminan de adaptarse.
- El 15% de los peruanos diagnosticados con cáncer de pulmón nunca fumó, lo que obliga a replantear por completo los programas de prevención y detección temprana.
- En Argentina los casos masculinos caen mientras los femeninos suben, y Uruguay registró un aumento del 3.61% entre mujeres en 2025, señalando que la próxima gran ola de mortalidad podría ser femenina.
- Los cigarrillos electrónicos suman una amenaza silenciosa: adolescentes de 13 a 15 años se inician en la nicotina sin que existan estudios de largo plazo sobre sus consecuencias oncológicas.
- Perú lidera la región con 50% de pacientes EGFR positivo y 13.7% ALK positivo, abriendo la puerta a terapias dirigidas más efectivas para la mitad de sus enfermos.
- Solo 27 oncólogos pediatras atienden a 1.800 niños diagnosticados con cáncer cada año en Perú, y 25 de ellos están concentrados en Lima, forzando a familias de provincias a buscar tratamiento en el extranjero.
El cáncer de pulmón en Latinoamérica ya no responde al perfil que la medicina conoció durante décadas. En Perú, uno de cada siete pacientes diagnosticados nunca fumó, y los especialistas apuntan a culpables invisibles: el radón que emana de suelos rocosos, el arsénico disuelto en aguas subterráneas compartidas por Perú, Chile y Argentina, y la contaminación ambiental que se acumula en silencio durante años antes de manifestarse como tumor.
La oncóloga Lorena Lupinacci, del Hospital Italiano de Buenos Aires, describe una inversión de tendencias que inquieta a la región. Mientras los hombres fuman menos y sus tasas de cáncer de pulmón descienden, las mujeres fuman más y sus cifras suben: 1.51% en Argentina y 3.61% en Uruguay solo en 2025. Si la curva no se interrumpe, la mortalidad de las próximas dos décadas podría tener un rostro predominantemente femenino. A esto se suma la irrupción de los cigarrillos electrónicos entre adolescentes, un fenómeno demasiado reciente para tener datos oncológicos de largo plazo, pero que ya genera fibrosis pulmonar y neumonitis en usuarios jóvenes.
En medio de este panorama sombrío, Perú guarda una ventaja genética notable: el 50% de sus pacientes presenta la mutación EGFR y el 13.7% es ALK positivo, proporciones muy superiores a las de Argentina. Eso significa que la mitad de los enfermos peruanos puede acceder a terapias dirigidas más precisas, un privilegio biológico que la ciencia ha sabido aprovechar.
Pero la medicina de precisión no alcanza a cubrir todas las grietas del sistema. Cada año, 1.800 niños peruanos reciben un diagnóstico de cáncer, y el país cuenta con apenas 27 oncólogos pediatras, 25 de los cuales ejercen en Lima. Las familias del interior no tienen más opción que emigrar: Argentina recibe pacientes pediátricos de Perú, Bolivia y Paraguay, atraídos por un sistema público que no cobra y que ha reducido el tiempo entre diagnóstico e inicio de tratamiento a dos o tres meses. En Perú, esa espera depende, todavía, de la geografía del azar.
El cáncer de pulmón está dejando de ser la enfermedad del fumador. En Latinoamérica, los médicos observan un cambio profundo en quién enferma y por qué, y las cifras de Perú revelan una realidad que desafía décadas de suposiciones sobre esta enfermedad.
Cada año, más de 2.900 peruanos reciben el diagnóstico de cáncer de pulmón. Pero aquí está lo que sorprende a los especialistas: el 15% de estos pacientes nunca ha fumado en su vida. No son excepciones estadísticas. Son el reflejo de un cambio epidemiológico que está ocurriendo en toda la región, impulsado por factores que van mucho más allá del cigarrillo.
La Dra. Lorena Lupinacci, oncóloga clínica y jefa del Área de Tórax e Investigación del Hospital Italiano de Buenos Aires, ha visto esta transformación de cerca. Los hombres siguen siendo mayoría entre los enfermos de cáncer de pulmón en Perú, con tasas de 4 a 9 casos por cada 100 mil habitantes frente a 4 a 6 en mujeres. Pero la tendencia está invertida. En Argentina, los casos en hombres bajaron 2.5% en 2025 mientras que en mujeres subieron 1.51%. Uruguay registró un aumento de 3.61% entre mujeres ese mismo año. La razón es simple y preocupante: las mujeres están fumando más, y los hombres menos. "La curva de tabaquismo está en ascenso en las mujeres", explicó Lupinacci a RPP. Esto significa que en dos décadas, la mortalidad por cáncer de pulmón podría distribuirse de manera muy diferente a la que conocemos hoy.
Pero el tabaquismo no es la única historia. En Perú, como en otros países de la región, hay factores de riesgo que permanecen invisibles. El radón, un gas natural que emana de suelos rocosos, es responsable de una proporción significativa de casos en personas que nunca fumaron. Argentina lo ha medido mejor que otros países latinoamericanos y lo identifica como la segunda causa de tumores pulmonares después del tabaquismo. El arsénico en el agua subterránea es otro culpable silencioso. Perú, Chile y Argentina comparten este problema, pero el daño no es inmediato. El arsénico tiene un período de latencia de años antes de que el cáncer se manifieste. Luego está la contaminación ambiental, el humo de segunda mano, y ahora, una preocupación más reciente: los cigarrillos electrónicos. Lupinacci fue clara en su advertencia. Los vapeadores contienen nicotina, solventes y aromatizantes que generan inflamación crónica en los pulmones. No hay estudios de largo plazo sobre cáncer de pulmón y vapeo porque el fenómeno es demasiado nuevo, pero ya se están viendo casos de fibrosis pulmonar y neumonitis. Lo que más le preocupa es que adolescentes de 13 a 15 años están teniendo su primer contacto con la nicotina a través de estos dispositivos. "No tenemos que repetir la historia que vivimos con el cigarrillo", advirtió.
Perú tiene una ventaja que lo distingue en el continente. El 50% de sus pacientes con cáncer de pulmón presenta la mutación EGFR, un tipo de tumor que responde bien a terapias dirigidas específicas. En Argentina, esa cifra es apenas de 12 a 13%. Además, Perú lidera la región con un 13.7% de pacientes ALK positivos, otra alteración genética para la cual existen medicamentos específicos. Esto significa que la mitad de los enfermos peruanos tiene acceso a tratamientos más precisos y efectivos que sus pares en otros países.
Pero hay una grieta profunda en el sistema de salud que ninguna terapia avanzada puede cerrar. Cada año, 1.800 niños en Perú son diagnosticados con cáncer. Sin embargo, solo existen 27 oncólogos pediatras en todo el país, y 25 de ellos trabajan en Lima. Las familias de provincias no tienen opción: viajan al extranjero buscando tratamiento. Argentina se ha convertido en destino de pacientes pediátricos de Perú, Bolivia y Paraguay, atraídos por un sistema de salud pública que no cobra. El Dr. Luis Alberto Suárez, oncólogo argentino, confirma que Perú es un país protagonista en este flujo de pacientes. En Argentina, el tiempo desde el diagnóstico hasta el inicio del tratamiento en cáncer infantil se ha reducido a entre dos y tres meses, una mejora dramática respecto a los cuatro a seis meses de hace una o dos décadas. Pero en Perú, esa espera depende de dónde vivas.
Citações Notáveis
La curva de tabaquismo está en ascenso en las mujeres; es decir, ellas están fumando más y los varones están fumando menos— Dra. Lorena Lupinacci, oncóloga clínica, Hospital Italiano de Buenos Aires
No tenemos que repetir la historia que vivimos con el cigarrillo— Dra. Lorena Lupinacci, sobre los riesgos del vapeo
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué está cambiando el perfil del cáncer de pulmón si el tabaquismo sigue siendo el factor de riesgo principal?
Porque el tabaquismo en sí está cambiando. Las mujeres fuman más ahora que hace años, y los hombres fuman menos. Es un cambio cultural y de comportamiento que se refleja en los números. Pero además, estamos descubriendo que hay otras causas que siempre estuvieron ahí: el radón, el arsénico en el agua, la contaminación. Antes no las buscábamos porque asumíamos que todo era por fumar.
¿Qué significa que el 50% de los pacientes peruanos sean EGFR positivos?
Significa que tienen un tipo específico de mutación en sus células cancerosas. Y eso es bueno porque existen medicinas que atacan directamente esa mutación. En Argentina solo el 12% de los pacientes tienen eso. Perú está en el mismo nivel que Asia. Es una ventaja real en el tratamiento.
¿Por qué las familias peruanas se van a Argentina para tratar el cáncer infantil?
Porque en Perú hay solo 27 oncólogos pediatras en todo el país, y 25 están en Lima. Si vives en una provincia y tu hijo tiene cáncer, no tienes a quién acudir. Argentina tiene salud pública gratuita y especialistas distribuidos. Es una brecha de acceso que ningún avance médico puede resolver.
¿Qué tan urgente es el problema del vapeo?
Es urgente porque es nuevo y nadie sabe realmente qué va a pasar en 20 años. Ya estamos viendo fibrosis pulmonar en gente joven que vapea. Pero lo peor es que estamos exponiendo a adolescentes a la nicotina como si fuera inofensivo. Es repetir el error del cigarrillo, pero más rápido.
¿Hay esperanza en cambiar estas curvas de mortalidad?
Sí, pero requiere trabajo en dos frentes. Primero, campañas reales de antitabaquismo, especialmente dirigidas a mujeres. Segundo, el Estado tiene que medir y controlar los factores de riesgo ambiental: el radón, el arsénico en el agua. Si no lo haces, en 20 años la mortalidad va a ser el doble de lo que es hoy.