El daño es acumulativo y silencioso: lo que no cuidamos hoy puede manifestarse años más tarde
En Chile, el cáncer de piel no melanoma figura entre los diagnósticos oncológicos más frecuentes, y sin embargo persiste la creencia de que el sol solo daña en verano. La Dra. Isidora King, oncóloga radioterapeuta, recuerda que los rayos UVA actúan en silencio durante los doce meses del año, acumulando un daño que puede tardar décadas en manifestarse. Frente a proyecciones que anticipan alzas significativas en la incidencia hacia 2030, la prevención deja de ser un gesto estacional para convertirse en un compromiso cotidiano con la propia vida.
- Entre el 50% y el 90% de los cánceres de piel en Chile tienen origen en la radiación ultravioleta, una amenaza que no respeta estaciones ni cielos nublados.
- El invierno genera una falsa sensación de seguridad: sin calor ni quemaduras visibles, las personas abandonan el protector solar justo cuando los rayos UVA siguen penetrando la piel en profundidad.
- La Ley N°20.096 obliga a incluir el índice UV en los reportes meteorológicos, reconociendo legalmente que la exposición dañina es un riesgo permanente y no solo estival.
- Las proyecciones de la IARC/OMS advierten que Chile enfrentará un aumento del 21% en melanoma y del 35% en cáncer de piel no melanoma hacia 2030, si los hábitos de protección no cambian.
- La especialista llama a tratar el protector solar como un hábito de salud básico y diario, equiparable a cepillarse los dientes, y no como un accesorio de playa.
El cáncer de piel no melanoma es uno de los diagnósticos oncológicos más frecuentes en Chile, afectando a hombres y mujeres por igual según el Plan Nacional de Cáncer 2018-2028. Entre el 50% y el 90% de sus casos se originan en la exposición a radiación ultravioleta, con mayor concentración en las regiones del norte del país.
Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Piel, la Dra. Isidora King, oncóloga radioterapeuta de Clínica IRAM, advirtió que esta enfermedad no es una sola: melanoma y cáncer no melanoma tienen orígenes, comportamientos y señales distintas. Ambos están en aumento y ambos son en gran medida prevenibles. Su mensaje central es que la vigilancia de la piel debe ser un hábito permanente, no una preocupación que aparece solo con el calor.
Uno de los mitos más peligrosos es creer que el riesgo solar desaparece en invierno. Las nubes bloquean la luz visible, pero no filtran completamente la radiación ultravioleta. Los rayos UVA continúan penetrando las capas profundas de la piel sin producir síntomas inmediatos, acumulando un daño que puede derivar en cáncer años o décadas después. La propia legislación chilena reconoce esta realidad al exigir que el índice UV figure en los reportes meteorológicos durante todo el año.
Las proyecciones de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer anticipan para Chile un aumento del 21% en melanoma y del 35% en cáncer de piel no melanoma hacia 2030. Ante ese horizonte, la Dra. King insiste en que el protector solar debe dejar de ser un producto de temporada para convertirse en una herramienta de salud cotidiana, tan esencial como cualquier otro hábito de cuidado básico.
En Chile, el cáncer de piel no melanoma ocupa un lugar prominente entre los diagnósticos oncológicos más frecuentes, afectando tanto a hombres como a mujeres según el Plan Nacional de Cáncer 2018-2028 del Ministerio de Salud. Entre el 50% y el 90% de todos los casos de cáncer de piel tienen su origen en la radiación ultravioleta, con una concentración particularmente alta en las regiones del norte del país donde la exposición solar es más intensa.
Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Piel conmemorado el 13 de junio, la Dra. Isidora King, oncóloga radioterapeuta de Clínica IRAM, ha hecho un llamado urgente a la población chilena para que entienda que esta enfermedad no es singular sino múltiple. El melanoma y sus variantes no melanoma poseen orígenes distintos, comportamientos diferentes y señales de alerta que no siempre son evidentes. Ambos tipos están en aumento en el país y ambos son en gran medida prevenibles si se actúa a tiempo. Lo que la especialista enfatiza es que la vigilancia de la piel debe ser un hábito de todo el año, no una preocupación estacional.
Uno de los malentendidos más arraigados en la población es la creencia de que el riesgo de cáncer de piel es exclusivamente un problema del verano. Esta idea es peligrosamente falsa. Los rayos ultravioleta no desaparecen cuando bajan las temperaturas ni cuando el cielo se nubla. La Ley N°20.096 exige que el índice UV figure en los reportes meteorológicos precisamente porque la amenaza persiste durante los doce meses del año. Un día cubierto de nubes no es un día seguro: las nubes pueden bloquear la luz visible que vemos, pero no filtran completamente la radiación ultravioleta que penetra la atmósfera.
Durante los meses de invierno, explica la Dra. King, las personas tienden a bajar la guardia. No sienten el calor abrasador del verano ni ven el enrojecimiento inmediato en la piel que advierte sobre la exposición excesiva. Sin embargo, los rayos UVA continúan su trabajo silencioso en las capas profundas de la piel. El daño es acumulativo y no produce síntomas inmediatos. Lo que no se protege hoy puede convertirse en un diagnóstico de cáncer años o décadas después. Por eso la especialista insiste en que el protector solar no es un producto estacional sino una herramienta de salud permanente, tan fundamental como cepillarse los dientes o tomar agua.
Las proyecciones de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, dependiente de la Organización Mundial de la Salud, pintan un panorama preocupante para Chile. Hacia 2030, se espera un aumento del 21% en nuevos casos de melanoma y un incremento aún más pronunciado del 35% en diagnósticos de cáncer de piel no melanoma. Estas cifras subrayan la urgencia de cambiar los hábitos de protección solar en la población, transformando la prevención de un comportamiento ocasional en una práctica cotidiana que abarque todas las estaciones del año.
Citas Notables
El protector solar no es un hábito de verano; es una herramienta de salud permanente— Dra. Isidora King, oncóloga radioterapeuta, Clínica IRAM
En invierno bajamos la guardia porque no sentimos el calor ni vemos el enrojecimiento. Pero los rayos UVA siguen actuando en profundidad— Dra. Isidora King, oncóloga radioterapeuta, Clínica IRAM
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué la gente sigue pensando que el cáncer de piel es un problema solo del verano?
Porque es lo que sienten en el cuerpo. El calor, el enrojecimiento, la incomodidad inmediata. En invierno no hay esas señales de alerta, así que la mente descansa. Pero los rayos UVA no descansan.
¿Entonces una nube no protege?
No. Las nubes bloquean la luz que ves, pero la radiación ultravioleta pasa. Es como pensar que un vidrio te protege del frío porque no ves el aire.
¿Cuál es la diferencia entre melanoma y no melanoma?
Son enfermedades distintas con comportamientos diferentes. Lo importante es que ambas están aumentando en Chile y ambas se pueden prevenir si aprendes a vigilar tu piel todo el año.
¿Qué tan grave es el aumento proyectado para 2030?
El melanoma subirá 21% y el no melanoma 35%. Son números que dicen que lo que hacemos hoy importa mucho para los próximos años.
¿El protector solar es suficiente?
Es una herramienta permanente de salud, no una solución mágica. Pero si lo usas todo el año, no solo en verano, cambias el juego completamente.