En 2026, los mercados bursátiles y los balances empresariales narran una prosperidad que los trabajadores no reconocen en su vida cotidiana. Los beneficios corporativos crecen a un ritmo sin precedentes mientras la creación de empleo se estanca en niveles propios de recesión, revelando una fractura entre el capital y el trabajo que la inteligencia artificial parece profundizar antes de, quizás, resolverla. Este desacoplamiento plantea una de las preguntas más antiguas de la economía moderna: ¿puede existir riqueza genuina cuando no alcanza a quienes la producen?
El boom económico llega sin crear empleo: el nuevo paradigma del mercado
Decenas de millones de trabajadores podrían perder empleos en un escenario de crecimiento económico acelerado impulsado por inteligencia artificial, aunque las probabilidades de esta magnitud son bajas.