El 19% de solicitudes nunca se materializa, distorsionando toda la planificación
Las solicitudes 'fantasma' de capacidad por centros de datos generan incertidumbre en la red eléctrica, con el 67% de directivos reportando desconexión entre demanda prevista y real. El consumo de IA pasará del 25% al 60% de la demanda total de electricidad en centros de datos en tres a cinco años, complicando significativamente la predicción de cargas.
- El 19% de solicitudes de potencia para centros de datos nunca se materializan
- El consumo de IA pasará del 25% al 60% de la demanda total en centros de datos en 3-5 años
- El 67% de directivos reporta desconexión entre demanda prevista y real
- El 39% de centros de datos planea instalar sistemas de generación propia en 1-2 años
- Solo el 16% de compañías eléctricas ha desplegado soluciones avanzadas de IA para optimizar la red
Un informe de Capgemini revela que el 19% de solicitudes de potencia para centros de datos nunca se materializan, distorsionando la planificación de inversiones en infraestructura eléctrica mientras la IA dispara la demanda energética.
La fiebre por los centros de datos, alimentada por el explosivo crecimiento de la inteligencia artificial, está chocando frontalmente contra una red eléctrica española que ya está al borde del colapso. Y paradójicamente, parte del problema viene de quienes dicen querer conectarse a esa red: promotores que solicitan acceso a potencia sin intención real de usarla en el corto plazo, simplemente para asegurarse un lugar en la fila. Un informe reciente de Capgemini ha puesto números a este fenómeno, revelando que aproximadamente el 19% de estas solicitudes de capacidad nunca llega a materializarse. Son lo que los analistas llaman solicitudes "fantasma"—peticiones que distorsionan completamente las previsiones de disponibilidad y hacen casi imposible que los gestores de la red y los inversores planifiquen con certeza.
La consecuencia es un caos de predicción. Dos tercios de los directivos del sector energético admiten una desconexión creciente entre lo que esperaban que se demandara y lo que realmente se demanda. El informe, basado en encuestas a más de 600 altos ejecutivos de empresas eléctricas con facturación anual superior a 500 millones de dólares, muestra un sector eléctrico entrando en territorio desconocido. El crecimiento de los centros de datos impulsados por IA no solo está multiplicando la demanda de electricidad; está haciéndola impredecible. Más de tres cuartas partes de los directivos reconocen dificultades serias para prever con precisión qué necesitarán en el futuro. Los picos de demanda serán más extremos, más erráticos, más difíciles de anticipar.
La inteligencia artificial juega un papel dual y contradictorio en esta historia. Por un lado, es el motor del problema. El consumo eléctrico asociado al entrenamiento e inferencia de modelos de IA pasará de representar el 25% de la demanda total de electricidad en centros de datos al 60% en los próximos tres a cinco años, desplazando progresivamente todas las otras cargas informáticas tradicionales. Por otro lado, muchos directivos ven en la IA la solución. Alrededor del 60% espera que las capacidades avanzadas de análisis basadas en inteligencia artificial permitan mejorar en más de un 10% la reducción de fallos, la productividad operativa y la capacidad de prevenir y recuperarse ante interrupciones del suministro. El problema es que esta solución aún no está desplegada a escala. Menos de la mitad de las compañías eléctricas utiliza IA para optimizar la gestión de la red, y solo el 16% ha implementado soluciones avanzadas para optimizar flujos eléctricos en tiempo real.
Mientras la red lucha por mantenerse al día, los centros de datos están tomando medidas por su cuenta. Están abandonando los sistemas de respaldo tradicionales y pivotando hacia la generación propia de energía y sistemas independientes de la red, conocidos como soluciones behind-the-meter. Ya casi tres de cada diez organizaciones tienen este tipo de sistemas instalados, y el 39% planea incorporarlos en los próximos uno o dos años. Más de siete de cada diez cree que estas tecnologías reducirán significativamente su dependencia de la red eléctrica en cinco años. El 86% ve en esta capacidad de operar parcialmente independiente de la red una ventaja competitiva clara. Esta evolución está redefiniendo fundamentalmente la relación tradicional entre las compañías eléctricas y los grandes consumidores de energía, abriendo nuevas oportunidades pero también generando retos de coordinación sin precedentes.
La pregunta de fondo es cómo sostener este crecimiento de forma confiable. El informe es claro: un mix energético diversificado es esencial. El 78% de los directivos de compañías eléctricas y el 73% de los responsables de centros de datos coinciden en que las energías renovables, por sí solas, no pueden proporcionar un suministro continuo a gran escala para atender las necesidades impulsadas por IA. Ambos colectivos están invirtiendo activamente en sistemas de almacenamiento mediante baterías para cerrar esa brecha. Los pequeños reactores nucleares modulares son vistos como una solución de largo plazo, pero tardarán años en desplegarse. Mientras tanto, el 68% considera que el gas natural será una solución de transición necesaria hasta que las renovables y el almacenamiento alcancen la madurez suficiente, aunque reconocen que esto genera tensiones con los objetivos de descarbonización. El desafío ya no es simplemente aumentar la capacidad, sino hacerlo en un contexto de incertidumbre extrema, limitaciones de velocidad y complejidad creciente del sistema. El éxito dependerá de alinear la inversión en infraestructura, el suministro de energía y las operaciones basadas en IA para gestionar tanto la magnitud como la volatilidad de la demanda, mientras se equilibran la fiabilidad, el coste y la sostenibilidad.
Citações Notáveis
El principal desafío ya no reside únicamente en aumentar la capacidad, sino en hacerlo en un contexto de incertidumbre, limitaciones de velocidad y creciente complejidad del sistema— Claire Gauthier, Capgemini
Las solicitudes fantasma distorsionan las previsiones y aumentan el riesgo tanto de sobredimensionar como de infradimensionar las inversiones— Informe Capgemini Research Institute
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué alguien solicitaría conexión a la red si no tiene planes reales de usarla?
Es una estrategia de aseguramiento. Si esperas que la demanda de potencia sea limitada en el futuro, quieres tener tu lugar reservado. Es como comprar un billete de avión sin saber exactamente cuándo viajarás.
Pero eso significa que los gestores de la red están planificando para una demanda que nunca llegará.
Exactamente. Uno de cada cinco solicitudes desaparece. Eso distorsiona todo: inversiones mal dimensionadas, infraestructura construida para fantasmas, recursos desviados de donde realmente se necesitan.
¿Y la inteligencia artificial es la culpable o la solución?
Es ambas cosas. La IA está generando la demanda que está rompiendo el sistema. Pero también podría ser la herramienta que permite a la red predecir y gestionar esa demanda. El problema es que casi nadie la está usando aún para eso.
¿Entonces los centros de datos simplemente se van a desconectar de la red?
No completamente, pero sí parcialmente. Están instalando sus propios sistemas de generación. Si la red no puede garantizar lo que necesitan, se lo proporcionan a sí mismos. Es un cambio fundamental en cómo funciona todo esto.
¿Y eso es malo para el sistema eléctrico?
Es complicado. Les da flexibilidad a ellos, pero fragmenta la red. Y si los grandes consumidores se vuelven independientes, ¿quién financia la infraestructura que el resto de nosotros necesitamos?