¿Se queda con la luz o con las sombras que lo destruyen todo?
En el salón de actos del Ayuntamiento de San Fernando, tres maestros del belenismo isleño han inaugurado una instalación que no se limita a celebrar la Navidad, sino que la interroga. Bajo el título latino 'Mundus lucis et tenebrarum', José Manuel Coto, Roque Gallego y Antonio Reyes proponen al visitante una elección tan antigua como la humanidad: la luz o la sombra, el amor o la destrucción. La masiva respuesta del público en la apertura sugiere que, en esta ciudad, la tradición belenista no es nostalgia sino conversación viva.
- Tres belenistas de reconocido prestigio se unen para crear una obra que desafía la comodidad de la tradición navideña y plantea una pregunta moral al espectador.
- La simetría visual entre luz y oscuridad genera una tensión estética inusual para un belén municipal, convirtiendo el salón de actos en un espacio de reflexión tanto como de celebración.
- La concurrencia multitudinaria en la inauguración desbordó las expectativas, revelando el arraigo profundo del belenismo en la identidad colectiva de San Fernando.
- Las figuras de Ángela Tripi, cedidas desde el Museo de Belenes de Mollina, y la voz narradora de Charo Pérez articulan el relato y elevan la instalación más allá del montaje decorativo.
- La exposición paralela en el vestíbulo, con piezas que incluyen el nacimiento más antiguo conservado en la isla, tiende un puente entre el origen de la tradición y su reinvención presente.
El pasado viernes, el salón de actos del Ayuntamiento de San Fernando abrió sus puertas con una propuesta belenista que llevaba semanas tomando forma en los talleres de José Manuel Coto, Roque Gallego y Antonio Reyes. La obra, titulada 'Mundus lucis et tenebrarum', planteaba desde su nombre en latín una dualidad sin rodeos: el mundo de la luz y el de la oscuridad, enfrentados en una simetría casi matemática. A un lado, la claridad que rodea al Redentor; al otro, las sombras que todo lo consumen. El visitante entraba y se encontraba ante una pregunta urgente disfrazada de tradición navideña.
La asociación belenista El Redentor, responsable del montaje anual en las dependencias municipales, confió en estos tres artífices para reinventar la propuesta sin traicionar su esencia. El trabajo de Coto, en particular, es conocido por su inconformismo creativo, por empujar los límites de lo que un belén puede narrar. En esta ocasión, la narración corrió a cargo de Charo Pérez, cuya voz acompañó a los visitantes a través del relato, mientras que Daniel Coto se ocupó del montaje físico. Las figuras de Ángela Tripi, referencia ineludible del belenismo español, fueron cedidas por el Museo de Belenes de Mollina, institución que recibió un reconocimiento especial durante el acto inaugural, presidido por Rafael Carrillo y la alcaldesa Patricia Cavada.
Lo que nadie esperaba del todo fue la magnitud de la respuesta ciudadana. Los isleños llegaron en masa, ansiosos por descubrir qué sorpresa les aguardaba. Esa expectación dice algo sobre San Fernando: aquí el belenismo no es una reliquia, sino una tradición que sigue convocando y sigue importando. En el vestíbulo del Ayuntamiento, una pequeña exposición complementaria incluía uno de los nacimientos del hermano Humberto Valencia, considerado probablemente el trabajo belenista más antiguo conservado en la isla, cerrando así el círculo entre origen y reinvención. El Belén Municipal permanecerá abierto durante toda la temporada navideña, con miles de visitas previstas en las próximas semanas.
El viernes pasado, las puertas del salón de actos del Ayuntamiento de San Fernando se abrieron sobre una escena que llevaba semanas gestándose en los talleres de tres maestros del belenismo isleño. José Manuel Coto, Roque Gallego y Antonio Reyes habían puesto sus manos en lo que sería el Belén Municipal de este año: una obra titulada Mundus lucis et tenebrarum, cuyo nombre en latín ya adelantaba su propósito. El mundo de la luz y la oscuridad. Dos caras, una moneda, un conflicto sin resolver que la tradición navideña intentaría, una vez más, iluminar.
La asociación belenista El Redentor, responsable de montar cada año esta instalación en las dependencias municipales, había confiado en los tres artífices que mejor conocen cómo reinventar la tradición sin traicionarla. Quienes siguen el trabajo de Coto saben que sus nacimientos nunca se conforman con repetir lo que ya existe. Hay en ellos una dosis de inconformismo, una valentía creativa que empuja los límites de lo que un belén puede contar. Esta vez, la propuesta partía de una simetría casi matemática: de un lado, la luz que rodea al Redentor, la fuerza del amor y el perdón; del otro, las sombras que lo destruyen todo, un mundo en tinieblas. El espectador, al entrar, se encontraba ante una pregunta que no era nueva pero que cada día seguía siendo urgente. ¿Con cuál te quedas? ¿Cuál eliges?
La narración corría a cargo de Charo Pérez, cuya voz guiaría a los visitantes a través de este relato único, mientras que Daniel Coto se había encargado del montaje físico de la obra. Pero el belén no era solo creación de estos tres hombres. Ángela Tripi, una referencia ineludible en el belenismo español, había prestado sus figuras para la ocasión. Estas piezas provenían del Museo de Belenes de Mollina, gestionado por la Fundación Díaz-Caballero, institución que recibió un reconocimiento especial durante la inauguración. En ese acto participaron Rafael Carrillo, presidente de El Redentor, y Patricia Cavada, la alcaldesa de San Fernando.
Lo que sorprendió a quienes asistieron a la apertura fue la magnitud de la concurrencia. Las expectativas eran altas —tres belenistas de esta envergadura no se reúnen todos los años— pero la respuesta del público fue multitudinaria. Los isleños llegaron ansiosos por ver qué sorpresa les tenían preparada. Esa expectación refleja algo que va más allá del simple interés turístico: en San Fernando, el belenismo es una tradición que sigue viva, que sigue importando, que sigue convocando.
Junto al Belén Municipal, en el vestíbulo del Ayuntamiento, se había montado también una pequeña exposición de artistas y artesanía. Entre las piezas expuestas figuraba uno de los nacimientos del hermano Humberto Valencia, probablemente el trabajo belenista más antiguo que se conserva en la isla. Una línea que conectaba el pasado con el presente, la tradición con la reinvención. El Belén Municipal permanecerá abierto durante toda la temporada navideña, y todo indica que recibirá miles de visitas en las próximas semanas.
Notable Quotes
La propuesta rezuma originalidad y capacidad para sorprender, reinventando la tradición con creatividad, valentía e inconformismo— Descripción del trabajo de José Manuel Coto
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué un belén necesita ser reinventado cada año? ¿No basta con repetir lo que funciona?
Porque la tradición muere si solo se repite. Coto y los suyos entienden que la Navidad no es un museo, es una conversación que cada generación tiene que sostener consigo misma. Este año preguntaban: ¿luz o sombra? Es la pregunta de siempre, pero formulada de nuevo.
La simetría perfecta entre luz y oscuridad suena casi demasiado ordenada. ¿No corre el riesgo de ser esquemática?
Ese es el riesgo que asumen. Pero mira: la vida real no es simétrica. Lo que hacen es ofrecerle al visitante un espejo ordenado para que vea su propio caos reflejado. La perfección visual te obliga a pensar.
¿Qué significa que haya sido multitudinaria la asistencia en la inauguración?
Que San Fernando sigue creyendo en esto. No es nostalgia. Es que el belenismo toca algo que no se toca en otros lugares. Toca la pregunta de quiénes somos.
¿Y las figuras de Ángela Tripi? ¿Eso es solo prestigio o tiene un significado más profundo?
Es continuidad. Tripi es una maestra. Que sus manos estén presentes en este belén dice que esto no es un experimento aislado, sino parte de una cadena que viene de lejos y que sigue adelante.