En un gesto que trasciende lo meramente económico, el Banco Central Europeo invita a los ciudadanos del continente a decidir qué rostros y paisajes portarán en sus bolsillos durante los próximos años. Hasta el 21 de septiembre, cualquier europeo puede votar entre diez propuestas que oscilan entre figuras como Cervantes, Curie o Da Vinci, y aves y ríos que evocan la naturaleza compartida del continente. Es, en el fondo, una pregunta sobre identidad: qué imagen de Europa quieren los europeos llevar consigo cada día.