El aumento del nivel del mar: una amenaza silenciosa para edificios costeros

Al menos 12 personas murieron y 149 permanecen desaparecidas en el colapso parcial del edificio en Miami que investigadores analizan como posible factor del aumento del nivel del mar.
El mar ya está mandando señales de que hay que adaptarse
Un ingeniero costero advierte que el aumento del nivel del mar no es una amenaza futura sino presente que requiere acción inmediata.

En el verano de 2021, el colapso parcial de un edificio en Miami dejó al menos doce muertos y ciento cuarenta y nueve desaparecidos, abriendo una pregunta que trasciende la tragedia inmediata: ¿hasta qué punto el aumento del nivel del mar, silencioso y acumulativo, puede minar los cimientos sobre los que hemos construido nuestras ciudades costeras? Expertos en ingeniería costera señalan que el suelo kárstico de Florida —poroso, soluble, vulnerable al agua salada— ya no es el mismo suelo sobre el que se levantaron estas estructuras décadas atrás. El riesgo no es una amenaza futura; es una transformación en curso que alcanza desde el Caribe hasta la península de Yucatán.

  • Al menos doce personas murieron y ciento cuarenta y nueve permanecen desaparecidas tras el derrumbe parcial de un edificio en Surfside, Miami, en 2021.
  • El nivel del mar en esa zona aumentó entre 18 y 20 centímetros en solo cuarenta años, infiltrando agua salada en un suelo kárstico que se disuelve y se hunde a razón de dos milímetros por año.
  • El agua salada no solo debilita el suelo: corroe los cimientos metálicos y el hormigón armado de edificios diseñados para condiciones climáticas que ya no existen.
  • El fenómeno desborda las fronteras de Florida y amenaza con igual intensidad a Yucatán, Cuba, Puerto Rico y las islas del Caribe, todas asentadas sobre el mismo tipo de geología vulnerable.
  • Expertos exigen prospecciones minuciosas de zonas costeras susceptibles antes de que nuevas tragedias confirmen lo que la ciencia ya advierte.

El derrumbe parcial de un edificio en Miami en 2021 dejó al menos doce muertos y ciento cuarenta y nueve desaparecidos. Mientras los investigadores buscaban explicaciones, una hipótesis inquietante ganó peso entre expertos en ingeniería costera: el aumento del nivel del mar podría haber contribuido al colapso. Y el riesgo, advierten, no se detiene en Miami.

El suelo de Florida es de tipo kárstico, compuesto principalmente de carbonato de calcio que se disuelve con relativa facilidad al contacto con agua salada. Arnoldo Valle-Levinson, de la Universidad de Florida, lo compara con un queso suizo o una esponja: poroso, fracturado, incapaz de mantener su integridad cuando el agua lo penetra. En Surfside, el nivel del mar aumentó entre 18 y 20 centímetros en los últimos cuarenta años, y estudios previos ya documentaban que el edificio se hundía a una tasa de dos milímetros anuales desde los años noventa.

El hundimiento es solo uno de los mecanismos de daño. El otro es la corrosión: el agua salada que se infiltra en suelos porosos ataca químicamente los cimientos metálicos y el hormigón armado. Las inundaciones por marea alta, cada vez más frecuentes en Miami, aceleran ese proceso. Ben Schafer, de la Universidad Johns Hopkins, lo resume con claridad: las estructuras fueron diseñadas para condiciones que ya no existen.

El alcance del problema es regional. La península de Yucatán, Cuba, Puerto Rico y varias islas del Caribe comparten el mismo tipo de suelo kárstico. En Yucatán, los cenotes son la evidencia visible de lo que ocurre cuando ese suelo colapsa. Valle-Levinson insiste en que todas estas zonas costeras requieren una prospección minuciosa. Lo que ocurrió en Miami, advierte, pudo haber sucedido en cualquier lugar donde la naturaleza y la negligencia convergen.

El derrumbe parcial de un edificio en Miami en 2021 dejó al menos doce personas muertas y ciento cuarenta y nueve desaparecidas. Mientras los investigadores trabajaban para entender qué había sucedido, una pregunta más amplia comenzó a tomar forma: ¿podría el aumento del nivel del mar haber contribuido al colapso? La respuesta, según expertos en ingeniería costera, es que sí. Y el riesgo no se limita a Miami.

El aumento del nivel del mar es una amenaza que tendemos a imaginar como algo del futuro distante. Los estudios predicen que durante este siglo el nivel podría subir entre sesenta centímetros y dos metros, lo que dejaría prácticamente inhabitable el terreno donde viven doscientos millones de personas en todo el mundo. Pero la realidad es que el cambio ya está ocurriendo. Durante el siglo veinte, el nivel del mar subió aproximadamente quince centímetros. En Surfside, donde ocurrió el derrumbe, el nivel aumentó probablemente entre dieciocho y veinte centímetros solo en los últimos cuarenta años. Ese cambio aparentemente modesto tiene consecuencias concretas para las estructuras que se alzan sobre suelos costeros vulnerables.

El problema radica en la geología particular de la península de Florida. El suelo allí es de tipo kárstico, compuesto principalmente de carbonato de calcio. A diferencia de otros suelos como los de roca volcánica, el carbonato de calcio se disuelve con relativa facilidad cuando entra en contacto con agua salada. El suelo además es extraordinariamente poroso, lleno de fracturas y grietas por donde el agua se filtra sin obstáculos. Arnoldo Valle-Levinson, profesor de Ingeniería Civil y Costera de la Universidad de Florida, lo describe como un queso suizo o una esponja: permeable, débil en ciertos puntos, incapaz de mantener su integridad cuando el agua salada lo penetra. Ese debilitamiento del suelo reduce su capacidad de soportar el peso de los cimientos de un edificio.

El hundimiento es el primer mecanismo de daño. El condominio en Surfside mostraba signos de hundimiento ya en la década de 1990, según estudios realizados por Shimon Wdowinski del Instituto de Medio Ambiente de la Universidad Internacional de Florida. Entre 1993 y 1999, el edificio se hundió a una tasa de aproximadamente dos milímetros por año. Aunque Wdowinski señaló que este hundimiento por sí solo probablemente no causaría un colapso total, podría ser un factor contribuyente. Si diferentes partes de una estructura se mueven a ritmos distintos, se generan tensiones internas, grietas, debilitamiento progresivo.

El segundo mecanismo es la corrosión. El agua salada corrode el acero y daña el hormigón armado. Los edificios costeros están diseñados con la expectativa de que permanecerán secos o al menos protegidos de la inmersión prolongada en agua marina. Cuando el nivel del mar sube y el agua salada penetra en los suelos porosos, llega a los cimientos metálicos y los ataca químicamente. Además, el bombeo de agua subterránea para consumo doméstico e industrial exacerba el problema, permitiendo que el agua salada se infiltre aún más profundamente en el terreno.

El aumento del nivel del mar también intensifica las inundaciones por marea alta. En Miami, lugares que antes no se inundaban ahora lo hacen regularmente. Lugares que siempre tuvieron problemas durante mareas excepcionales ahora enfrentan problemas aún peores. Cada inundación trae más agua salada a la infraestructura costera, acelerando la corrosión. Ben Schafer, ingeniero estructural de la Universidad Johns Hopkins, lo expresó de manera directa: el cambio climático está alterando las exigencias para todos los edificios en Estados Unidos. Las estructuras fueron diseñadas para condiciones que ya no existen.

El riesgo se extiende mucho más allá de Miami. La península de Yucatán en México, Cuba, Puerto Rico y varias islas del Caribe tienen el mismo tipo de suelo kárstico. En Yucatán, el fenómeno es visible en los cenotes, enormes hoyos que se forman cuando el carbonato de calcio se disuelve y el suelo colapsa. Valle-Levinson advierte que todas estas áreas costeras podrían ser susceptibles a colapsos similares y requieren una prospección minuciosa. Lo que sucedió en Miami, insiste, pudo haber ocurrido en cualquier lugar. Y aunque el aumento del nivel del mar puede no haber sido la causa única del derrumbe, es un factor que debe considerarse seriamente. La naturaleza, dice, está enviando señales de que es necesario adaptarse y prevenir catástrofes futuras.

El mar no es que viene, ya está mandando señales de que hay que hacer algo para adaptarnos y para prevenir catástrofes como esta
— Arnoldo Valle-Levinson, profesor de Ingeniería Civil y Costera de la Universidad de Florida
El cambio climático está cambiando las exigencias para todos nuestros edificios en Estados Unidos
— Ben Schafer, ingeniero estructural de la Universidad Johns Hopkins
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué el aumento del nivel del mar afecta específicamente a Miami y no a otras ciudades costeras?

Model

Tiene que ver con el tipo de suelo. Miami está construida sobre suelo kárstico, que es poroso y se disuelve fácilmente con agua salada. Otros lugares tienen rocas volcánicas o arcilla que resisten mejor. Es como la diferencia entre construir sobre una esponja y construir sobre piedra.

Inventor

Pero el aumento del nivel del mar es global. ¿Por qué solo algunos lugares colapsan?

Model

Exacto. El aumento es global, pero el impacto depende de la geología local. En Miami, el agua salada no solo sube, sino que se filtra profundamente en el suelo poroso, llegando a los cimientos. En otros lugares, el agua podría simplemente inundar la superficie sin penetrar tan profundamente.

Inventor

¿Cuánto tiempo lleva que el daño sea visible en un edificio?

Model

Eso varía. El edificio en Surfside mostró hundimiento de dos milímetros por año durante los años noventa. Eso es lento, casi imperceptible. Pero durante décadas, esos milímetros se acumulan. Y mientras tanto, el agua salada está corroendo el acero y el hormigón desde adentro.

Inventor

¿Entonces el problema es que nadie lo ve hasta que es demasiado tarde?

Model

Parcialmente. El hundimiento se puede medir con instrumentos. Pero muchos edificios antiguos no fueron monitoreados. Y aunque se hubiera detectado el hundimiento, la conexión con el aumento del nivel del mar no era evidente hasta ahora. Los expertos están diciendo: esto que vemos en Miami puede ocurrir en cualquier costa con suelo similar.

Inventor

¿Qué se puede hacer al respecto?

Model

Los expertos hablan de adaptación. Reforzar los cimientos, mejorar el drenaje, monitorear el hundimiento. Pero también hay que reconocer que algunos edificios en algunas ubicaciones simplemente no serán seguros en el futuro. Es un problema que trasciende la ingeniería individual. Es sobre cómo vivimos en costas que están cambiando.

Fale Conosco FAQ