Tras ser desalojados el 3 de junio del edificio Attica, el grupo se reubicó en el restaurante El Paleto, al otro lado de la carretera, donde residen entre cinco y seis personas según testimonios. Los vecinos reportan acumulación de basura y reformas no autorizadas en las ruinas, aunque aseguran que no delinquen localmente; sin embargo, circula la creencia de que son carteristas activos en el centro de Madrid.
El asentamiento de Attica se traslada a un restaurante abandonado tras nuevo desalojo
El asentamiento alberga personas en condiciones de infravivienda sin acceso a servicios básicos; se reporta presencia de mujeres embarazadas y antecedentes de menores en ocupaciones previas.