Solo contará la más favorable de las dos opciones de Matemáticas
Andalucía reajusta el mapa del acceso universitario reconociendo una verdad incómoda: que acumular puntos no equivale a estar preparado. La Junta modifica la ponderación de Matemáticas en 37 grados y reduce el peso de Ciencias Generales en 73 titulaciones, apostando por que la nota de admisión refleje no solo ambición estratégica, sino afinidad real con lo que cada carrera exige. Es una apuesta institucional por la coherencia entre el estudiante que llega y el profesional que se pretende formar.
- Miles de estudiantes andaluces han estado eligiendo dos asignaturas de Matemáticas simultáneamente para inflar su nota, dejando en segundo plano materias como Biología o Química que sus futuras carreras realmente demandan.
- La Junta detecta una fractura entre el perfil de quienes acceden a ciertos grados y las competencias que esos estudios exigen, lo que se traduce en abandonos tempranos y fracaso académico.
- La reforma obliga a que solo cuente la calificación más favorable entre las dos opciones de Matemáticas en 37 grados, forzando a los estudiantes a diversificar su preparación en lugar de concentrarla en una sola apuesta.
- Ciencias Generales, valorada por su visión integradora, pierde peso en 73 titulaciones porque su amplitud no sustituye la profundidad que exigen Ingeniería, Arquitectura o Ciencias de la Salud.
- Los cambios, ya publicados en el BOJA, entrarán en vigor en el próximo proceso de admisión, con la expectativa de que una mejor alineación entre preparación y carrera reduzca el abandono universitario.
La Junta de Andalucía ha modificado los criterios de admisión universitaria para 84 grados, alterando el peso de dos materias clave en la nota de acceso. El argumento central es que el sistema actual permite estrategias que inflan la puntuación sin garantizar la preparación real que cada carrera requiere.
El primer cambio afecta a 37 titulaciones: cuando un estudiante presente tanto Matemáticas II como Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales II, solo se contará la calificación más favorable de las dos. La medida responde a la práctica extendida de cursar ambas asignaturas para acumular puntos en la fase de admisión, descuidando materias como Biología o Química. Las 14 titulaciones de Ciencias de la Salud —Medicina, Enfermería, Farmacia, Veterinaria y otras— quedan incluidas, junto con varios grados de Ciencias y de Ciencias Sociales y Jurídicas como Economía o ADE.
La segunda modificación es más amplia: Ciencias Generales, asignatura de segundo de bachillerato pensada para quienes no siguen itinerarios científicos especializados, ve reducida su ponderación de 0,2 a 0,1 en 47 grados simples y 26 dobles. La razón es que su carácter integrador, aunque valioso, no proporciona la profundidad que exigen Ingeniería, Arquitectura o buena parte de las Ciencias de la Salud. Solo Psicología y Terapia Ocupacional mantienen la ponderación original dentro de este último ámbito, por considerar que el perfil de la materia sigue siendo adecuado para ellas.
La Comisión de Distrito Único Universitario de Andalucía acordó estos cambios, que fueron publicados en el Boletín Oficial de la Junta el pasado viernes. La administración confía en que alinear mejor el perfil de entrada con las exigencias reales de cada carrera se traduzca en menos abandonos y mayor éxito académico.
La administración educativa andaluza ha tomado una decisión que afectará a decenas de miles de estudiantes en los próximos años: modificar cómo se puntúan dos materias clave en el acceso a la universidad. A partir del próximo curso, las Matemáticas y las Ciencias Generales tendrán un peso distinto en el cálculo de la nota de admisión, un cambio que la Junta de Andalucía justifica argumentando que los estudiantes necesitan una comprensión global y coherente de la ciencia contemporánea, pero también una preparación específica acorde con lo que exige cada carrera.
El primer cambio afecta a 37 grados universitarios y responde a un problema que los responsables de la política educativa han identificado en los últimos años: los estudiantes están eligiendo ambas opciones de Matemáticas —Matemáticas II y Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales II— para acumular puntos en la Fase de Admisión de la PAU, descuidando en el proceso otras materias igualmente relevantes como Biología o Química. A partir de ahora, en esos 37 grados, solo se contará la calificación más favorable de las dos opciones de Matemáticas, junto con otra materia distinta. Esta decisión busca alinear mejor el perfil de los estudiantes que acceden a cada carrera con las competencias y saberes que realmente se demandan en sus planes de estudio, con la esperanza de que menos alumnos abandonen sus estudios una vez iniciados.
Las Ciencias de la Salud son las más afectadas por esta primera modificación. Todas sus 14 titulaciones —Medicina, Enfermería, Fisioterapia, Farmacia, Podología, Nutrición, Óptica y Optometría, Veterinaria, Psicología y Odontología, entre otras— entran en esta nueva regulación. También se ven afectados diez de los catorce grados del campo de las Ciencias, como Biología, Bioquímica, Biotecnología, Ciencias del Mar, Estadística y Geología, y trece de las treinta y tres enseñanzas de Ciencias Sociales y Jurídicas, incluyendo Administración y Dirección de Empresas, Economía, Marketing e Investigación de Mercados. Además, cuarenta y dos dobles grados también experimentarán cambios en sus criterios de ponderación.
La segunda modificación es aún más amplia en alcance. Las Ciencias Generales, una materia de segundo de bachillerato diseñada para estudiantes que no siguen itinerarios científicos especializados pero que necesitan una base sólida de cultura científica, verá reducida su ponderación de 0,2 a 0,1 en cuarenta y siete grados simples y veintiséis dobles. La razón es que, aunque esta asignatura tiene un carácter integrador valioso, no proporciona la profundidad específica que exigen carreras que requieren una preparación previa más sólida en disciplinas concretas.
En Ingeniería y Arquitectura, donde la naturaleza de los estudios demanda una preparación específica en Física, Química y, en algunos casos, Biología, la ponderación de Ciencias Generales se reduce en todos los grados de esta rama —un total de veintinueve titulaciones—. Algo similar ocurre en las Ciencias, donde siete enseñanzas ven modificada la ponderación porque estos estudios también requieren conocimientos científicos más especializados. En Ciencias de la Salud, once grados reducen el peso de Ciencias Generales a 0,1, aunque hay dos excepciones: Psicología y Terapia Ocupacional mantienen la ponderación de 0,2 porque el perfil competencial de la materia sigue siendo adecuado para ellas.
La Junta ha reconocido que el carácter transversal de Ciencias Generales sigue siendo idóneo para algunos títulos: trece grados simples —cuatro en Ciencias, dos en Ciencias de la Salud y siete en Ciencias Sociales y Jurídicas— y diecisiete dobles grados mantienen su ponderación original. Estos cambios, acordados por la Comisión de Distrito Único Universitario de Andalucía, fueron publicados en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía el viernes pasado y entrarán en vigor en el próximo proceso de admisión. La administración espera que estas modificaciones reduzcan los abandonos y mejoren el éxito académico del alumnado al garantizar que quienes acceden a cada carrera tienen la preparación que realmente necesitan.
Citas Notables
Los estudiantes deben tener una visión global y coherente de la ciencia contemporánea— Junta de Andalucía
El objetivo es alcanzar una alineación más idónea entre los perfiles de estudiantes que acceden a esos grados y las exigencias de competencias y saberes que se demandan en sus planes de estudio— Comisión de Distrito Único Universitario de Andalucía
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué la Junta decidió cambiar cómo se puntúan estas dos materias ahora?
Porque observaron que los estudiantes estaban jugando al sistema. Elegían ambas opciones de Matemáticas solo para sumar puntos, sin importar si eso tenía sentido para la carrera que querían estudiar. Eso dejaba fuera materias como Química o Biología que eran mucho más relevantes.
¿Y Ciencias Generales? Parece que la están castigando.
No es un castigo. Es reconocer que esa materia fue diseñada para dar una visión amplia de la ciencia, no para preparar a alguien que va a estudiar Ingeniería o Medicina. Es como enviar a alguien a una carrera de fondo cuando necesita entrenar para un sprint.
¿Cuántos estudiantes se verán realmente afectados?
Directamente, los que soliciten acceso a esos 84 grados. Pero indirectamente, cualquiera que esté eligiendo materias en bachillerato ahora mismo. Tendrán que pensar diferente sobre qué estudiar.
¿Hay riesgo de que esto deje fuera a estudiantes que podrían tener éxito?
Es posible. Pero la Junta apuesta a que alinear mejor el perfil de entrada con lo que cada carrera exige reducirá los abandonos. Es una apuesta por la calidad sobre la cantidad.
¿Psicología y Terapia Ocupacional son excepciones. Por qué ellas?
Porque el tipo de conocimiento que Ciencias Generales ofrece —esa visión integrada de la ciencia— sigue siendo útil para esas carreras. No necesitan la especialización en Química o Física que sí necesita Medicina.