En un momento en que la banca mundial redefine su relación con el conocimiento y el tiempo, BBVA ha dado un paso que va más allá de la adopción tecnológica: ha comenzado a tejer la inteligencia artificial en el tejido mismo de su operación empresarial en España. Con el 86% de sus gestores de empresas utilizando herramientas como AutoPF y AI Banker, el banco no está simplemente automatizando tareas, sino reconfigurando el modo en que el dinero, el consejo y la confianza fluyen entre una institución y sus 220.000 clientes corporativos. Es la vieja pregunta sobre qué hace humano al banquero, refo