La hepatitis D es la forma más grave de hepatitis vírica crónica y solo afecta a personas con hepatitis B, acelerando la progresión del daño hepático. Aproximadamente el 30% de los pacientes diagnosticados ya presentan cirrosis, y un tercio desarrolla daño avanzado en menos de una década sin síntomas claros.
El 30% de pacientes con hepatitis D tienen cirrosis al diagnóstico, alerta especialista
Aproximadamente el 30% de los pacientes con hepatitis D presenta cirrosis al diagnóstico, y un tercio desarrolla insuficiencia hepática o requiere trasplante en menos de una década.