En el verano de 2026, Estados Unidos contempla una verdad incómoda que sus propias cifras no pueden ocultar: la enfermedad que declaró erradicada hace un cuarto de siglo ha regresado con una fuerza que no se veía desde 1991. Con 2.566 casos confirmados de sarampión y 38 brotes activos en 47 estados, el país enfrenta las consecuencias de una confianza colectiva que se fue erosionando silenciosamente en los índices de vacunación. Son los niños —dos de cada tres afectados— quienes cargan con el peso de decisiones que no fueron suyas.
EE.UU. registra 2.566 casos de sarampión, la cifra más alta desde 1991
El 67% de los 2.566 casos afectan a niños y jóvenes de 0 a 19 años, principalmente no vacunados, aunque sin muertes confirmadas en 2026.