Durante doce noches consecutivas, la maquinaria de guerra estadounidense ha golpeado suelo iraní, mientras Teherán responde con su propia doctrina de represalia simétrica. Lo que nació como una disputa por el control del estrecho de Ormuz —arteria por la que fluye una quinta parte del petróleo mundial— ha escalado hasta amenazar la infraestructura que sostiene la vida cotidiana de millones de personas. En este cruce de voluntades entre dos potencias, el derecho internacional, la diplomacia y la economía global quedan atrapados en el fuego cruzado.
EE.UU. intensifica ataques contra Irán mientras ambas potencias amenazan infraestructura civil
El Ministerio de Salud de Irán reporta 53 muertes en ataques estadounidenses durante 11 días, incluyendo seis mujeres y tres niños, con casi 600 heridos.