En un gesto que mezcla la retórica de los derechos humanos con la lógica del proteccionismo comercial, Washington impuso aranceles de entre el 10 y el 12,5 por ciento a 18 naciones de América Latina y el Caribe, acusándolas de tolerar el trabajo forzado en sus cadenas de suministro. La medida, anunciada el jueves por la Oficina del Representante Comercial, forma parte de una acción más amplia que alcanza a 60 economías en el mundo. Detrás de los porcentajes y los comunicados oficiales, se dibuja una pregunta más antigua: ¿puede el comercio ser el instrumento que la moral no ha logrado ser?
EE.UU. impone aranceles de 10% a 12,5% a 18 países latinoamericanos por trabajo forzado
La medida afecta potencialmente a trabajadores en cadenas de suministro de 18 países, aunque el enfoque es comercial más que de protección laboral directa.