En un momento en que las fronteras se vuelven cada vez más selectivas según la capacidad económica, la administración Trump ha convertido en política permanente la exigencia de fianzas de entre diez mil y veinte mil dólares a ciudadanos de cincuenta países —entre ellos Venezuela, Cuba y Nicaragua— antes de poder solicitar una visa de turista o de negocios. La medida, que entra en vigor de inmediato, busca disuadir las estadías no autorizadas, pero en la práctica traza una línea invisible entre quienes pueden costear el reencuentro con sus familias y quienes no. Lo que el gobierno llama control
EE.UU. exige fianzas de hasta $20,000 para visas de turista en 50 países
La medida podría aumentar la separación de familias al impedir que parientes en el extranjero visiten a sus seres queridos en Estados Unidos debido a la barrera económica de la fianza.